La cadena de gimnasios Sport World reconoció que las condiciones actuales del mercado no favorecen un refinanciamiento de deuda, lo que la llevó a solicitar un préstamo bancario por 400 millones de pesos. Esta decisión refleja las limitaciones financieras que enfrenta la compañía pese a su presencia consolidada en el sector del bienestar.
Durante la conmemoración de sus 15 años en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), el director de administración y finanzas, Gabriel Ramírez, explicó que la firma optó por refinanciar un crédito existente en lugar de acudir a los mercados de capitales o deuda bursátil. Argumentó que la empresa obtuvo un plazo más largo y condiciones más favorables con los bancos seleccionados. Sin embargo, la medida revela que Sport World aún no cuenta con la estabilidad necesaria para acceder a instrumentos financieros más competitivos.
¿Qué revela esta decisión sobre su situación financiera?
El propio Ramírez admitió que la recuperación de la empresa apenas lleva tres años, un lapso insuficiente para alcanzar una calificación crediticia alta. Las agencias calificadoras requieren un historial más extenso de resultados positivos y estabilidad operativa antes de otorgar una nota superior. En consecuencia, la compañía continúa en un proceso de consolidación que limita su capacidad para crecer mediante financiamiento bursátil.
Con 49 instalaciones y 1,850 colaboradores, Sport World mantiene una base de 98,000 suscriptores. No obstante, el crecimiento de la industria del fitness en México sigue siendo bajo: menos del 5% de la población está inscrita en un gimnasio, lo que dificulta ampliar los ingresos y fortalecer la rentabilidad en el corto plazo.
¿Cuáles son sus próximos pasos?
La directora general, Gabriela Vieira do Prado, afirmó que los próximos dos años estarán enfocados en mejorar la infraestructura de los clubes, renovar equipos y lanzar nuevas disciplinas deportivas. Aunque el plan busca fortalecer la experiencia del usuario, no resuelve las debilidades estructurales que enfrenta la cadena, como la baja penetración de mercado y la dependencia del crédito bancario.
Vieira do Prado también minimizó la competencia de los gimnasios de bajo costo, al considerarlos una vía para incentivar la actividad física en el país. Sin embargo, expertos del sector señalan que este segmento podría restar clientes a cadenas premium como Sport World si no se diversifica la oferta.
En conjunto, la falta de condiciones óptimas para refinanciar su deuda y la limitada expansión del mercado colocan a Sport World en una posición frágil, donde su crecimiento dependerá más de la resistencia operativa que de las oportunidades financieras externas.

