Dólar en México baja tras apertura de mercados

Precio del dólar

 

El peso se fortalece ante expectativas inflacionarias moderadas

El dólar en México retrocedió frente al peso durante la apertura de los mercados este viernes 7 de noviembre. En las primeras horas de la jornada, la divisa estadounidense se cotizó en 18.53 pesos por unidad, lo que representó una caída del 0.26% respecto al cierre previo de 18.58 pesos, según datos de Dow Jones.

El movimiento se da en medio de la expectativa por los resultados del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de octubre, indicador clave para definir la política monetaria del Banco de México (Banxico).

De acuerdo con Felipe Mendoza, analista de mercados en ATFX Latam, el peso mexicano podría mantener un rango estable con ligera apreciación si el informe inflacionario confirma una tendencia moderada. En ese escenario, Banxico mantendría abierta la posibilidad de recortar las tasas de interés en los próximos meses.

Un mercado atento y con menor volatilidad

Durante la última semana, el dólar estadounidense registró un descenso acumulado del 0.15% y una pérdida interanual del 8.77% frente al peso. Además, suma tres jornadas consecutivas a la baja. La volatilidad semanal se situó en 7.66%, cifra menor al promedio anual de 9.94%, lo que indica un comportamiento más estable en el mercado cambiario.

Los analistas atribuyen el desempeño positivo del peso a la cautela de los inversionistas, quienes observan la evolución de la inflación y las futuras decisiones de política monetaria tanto en México como en Estados Unidos.

Pronósticos y panorama económico

Para 2025, Banxico proyecta un tipo de cambio promedio de entre 20.24 y 20.69 pesos por dólar, con una inflación esperada de 3.8%, por debajo del 4% registrado en 2024. El banco central también estima un crecimiento moderado del Producto Interno Bruto (PIB) de 1.2%, reflejando un entorno económico de recuperación gradual.

A nivel global, factores como las tensiones comerciales y las políticas económicas en Estados Unidos podrían generar nuevas presiones sobre la moneda mexicana. No obstante, los fundamentos macroeconómicos del país y la estabilidad financiera interna siguen respaldando la confianza de los mercados internacionales.

El comportamiento del tipo de cambio continuará ligado a las decisiones de Banxico y a los indicadores económicos de corto plazo, especialmente aquellos vinculados con la inflación y la tasa de referencia.