GM, Tesla y Toyota piden extender el T-MEC
Los principales fabricantes de vehículos en Norteamérica llamaron a Washington a extender el T-MEC automotriz durante la próxima revisión del acuerdo en 2026. General Motors, Ford, Tesla y Toyota solicitaron al gobierno de Estados Unidos mantener vigente el tratado, al considerarlo esencial para la competitividad regional y la estabilidad de las cadenas de suministro en el sector automotor.
Las empresas enviaron sus posiciones a la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) como parte del proceso previo a la evaluación formal del acuerdo comercial entre México, Estados Unidos y Canadá. En sus comentarios, los fabricantes destacaron que el tratado permitió consolidar una integración productiva estratégica, reducir costos operativos e impulsar inversiones en plantas, tecnología y empleo dentro de la región.
De acuerdo con la posición presentada por el grupo que representa a las automotrices de Detroit, la red productiva que surgió con el T-MEC genera ahorros anuales que ascienden a decenas de miles de millones de dólares para la industria. Al mismo tiempo, consideraron que prolongar el pacto garantiza una plataforma estable para la transición tecnológica hacia los vehículos eléctricos y las nuevas cadenas de suministro de baterías y semiconductores.
Además, los fabricantes señalaron que la certidumbre regulatoria resulta indispensable para sostener la competitividad frente a mercados como China y Europa. También subrayaron que cualquier alteración severa al acuerdo podría aumentar costos, encarecer procesos logísticos y ralentizar proyectos estratégicos de electrificación y modernización industrial.
A pesar del respaldo general a la extensión del tratado, las empresas sugirieron algunos ajustes y revisiones técnicas vinculadas a reglas de origen y procesos de verificación de contenido. Sin embargo, insistieron en que los cambios deben dialogarse con los socios regionales a fin de evitar impactos negativos en la cadena automotriz integrada que opera entre México, Estados Unidos y Canadá.
La discusión sobre el futuro del T-MEC automotriz se intensificará en los próximos meses, cuando comience formalmente la revisión del acuerdo comercial firmado en 2020. La industria anticipa que el diálogo definirá el rumbo de la producción automotriz norteamericana en la próxima década, especialmente en un contexto global de transición energética y competencia tecnológica acelerada.
