Rusia lanza ataque masivo contra Ucrania
Un ataque masivo lanzado por Rusia contra Ucrania dejó al menos cuatro muertos en Kiev, entre ellos una niña de 12 años, y más de 70 heridos en distintas regiones del país. El bombardeo se prolongó durante 12 horas, y combinó 595 drones explosivos y señuelos con 48 misiles, según informó la fuerza aérea ucraniana.
Las baterías antiaéreas de Ucrania lograron derribar o bloquear 566 drones y 45 misiles, minimizando así el impacto total de la ofensiva. La vecina Polonia movilizó aviones cazas para proteger su espacio aéreo ante los sobrevuelos reportados de artefactos rusos.
¿Cómo afectó a la población civil?
Los ataques provocaron daños significativos en edificios residenciales e instituciones públicas. Mark Serguéiev, un habitante de Kiev, relató que un misil destruyó parcialmente el techo de su apartamento mientras dormían. Otra víctima, Anna, contó que su vivienda quedó cubierta de escombros tras la explosión de un cohete.
En el distrito de Solomianski, los servicios de rescate encontraron el cuerpo de la niña fallecida entre los escombros, y murieron también dos personas en un instituto de cardiología. Otra víctima falleció en un ataque a un centro civil. En Zaporiyia, al sureste del país, los bombardeos impactaron al menos cuatro veces, dejando 34 heridos, según el gobernador regional Iván Fiódorov.
El presidente ucraniano, Volodymir Zelensky, condenó la ofensiva y señaló que Moscú “quiere seguir luchando y matando”, enfatizando la necesidad de presión internacional sobre Rusia. En un video publicado, mostró edificios en llamas y daños en varias zonas urbanas.
¿Cuál ha sido la respuesta internacional?
Desde Washington, el vicepresidente estadounidense, JD Vance, indicó que su país sopesa vender a Ucrania misiles de crucero Tomahawk para reforzar la defensa. La OTAN anunció el refuerzo de su vigilancia en la región báltica tras presuntos sobrevuelos de drones rusos sobre Dinamarca y otros países europeos.
Zelensky sostuvo conversaciones con Mark Rutte, jefe de la OTAN, y con líderes de Finlandia y Noruega para coordinar la entrega de armas y reforzar el programa PURL, iniciativa de Washington y la alianza que permite a aliados europeos comprar armamento estadounidense con destino a Ucrania.
La ofensiva y los sobrevuelos recientes han sido interpretados por varios países europeos como una muestra de determinación de Rusia, aunque Moscú ha negado que busque atacar a países miembros de la OTAN. La situación evidencia la tensión militar y diplomática creciente en Europa del Este y la importancia de la cooperación internacional para la defensa de Ucrania.
