Guerrero con embarazos en niñas y adolescentes de 10 a 17 años
Cifras por encima del promedio nacional
El estado de Guerrero registró 3 mil 412 nacimientos de niñas y adolescentes de entre 10 y 17 años durante 2024, según datos de la Estadística de Nacimientos Registrados (ENR) del Inegi. Esta cifra coloca a la entidad por encima de la media nacional y refleja la gravedad del problema de embarazo adolescente en la región.
El promedio nacional de nacimientos en madres de ese rango de edad fue de 10.1 por cada mil mujeres, con un total de 89 mil 527 casos en todo el país. En contraste, Guerrero alcanzó 12.2 nacimientos por cada mil, con registros incluso de niñas de apenas 10 años que se convirtieron en madres.
Detalle por edades y comparación con otros estados
Dentro de los nacimientos registrados en Guerrero, 289 correspondieron a niñas de 10 a 14 años, mientras que en adolescentes de 15 años se documentaron 550 casos. Entre las de 16 años hubo mil 71 nacimientos, y en jóvenes de 17 años se reportaron mil 502.
En el panorama nacional, Chiapas encabezó la lista con 19.4 nacimientos por cada mil adolescentes, seguido de Oaxaca y Michoacán, ambos con 12.8, y Puebla con 12.5. Posteriormente aparece Guerrero con 12.2.
Por otro lado, la Ciudad de México presentó la tasa más baja con 5.2 nacimientos por cada mil mujeres adolescentes, seguida de Nuevo León y Quintana Roo, que reportaron 6.3. Estas cifras muestran un contraste marcado entre las entidades del país.
Perfil de las madres y condiciones sociales
El estudio del Inegi también reveló que el perfil de las madres en México se concentra en mujeres jóvenes de 20 a 24 años, que representan el 23.8 por ciento de los nacimientos, seguidas por las de 25 a 29 años con 22.6 por ciento.
En cuanto al estado civil, casi la mitad declaró vivir en unión libre, un 23 por ciento indicó estar casada y el 15.4 por ciento se registró como soltera. Sobre el nivel educativo, el 31.4 por ciento de las madres alcanzó la secundaria, mientras que el 25.5 por ciento llegó a la preparatoria.
Respecto a la actividad económica, el 58.3 por ciento afirmó no trabajar al momento del parto. Tres de cada diez sí realizaban alguna labor remunerada y un 10.6 por ciento no especificó su condición laboral.
Estas estadísticas reflejan que el embarazo adolescente en Guerrero se mantiene como un reto social y de salud pública, con cifras que superan el promedio nacional y que exponen vulnerabilidades en la educación, la economía y la atención a las menores.
