¡Rugirán altavoces en todo Edomex!

¡Rugirán altavoces en todo Edomex! este 19 de septiembre mega simulacro.
El Estado de México se alista para vivir un momento sin precedentes: 10 mil altavoces rugirán al mismo tiempo durante el Segundo Simulacro Nacional que se llevará a cabo el próximo 19 de septiembre, fecha marcada en la memoria colectiva de millones de mexicanos por los devastadores terremotos de 1985 y 2017.
La Coordinación General de Protección Civil y Gestión Integral del Riesgo del Estado de México aseguró que no habrá margen de error: cada dispositivo ha recibido mantenimiento para garantizar que la alerta sísmica se escuche con fuerza y claridad en los 125 municipios mexiquenses. Desde Toluca hasta Ecatepec, pasando por zonas rurales y urbanas, nadie quedará fuera del eco ensordecedor de este simulacro.
Adrián Hernández Romero, titular de la dependencia, explicó que la preparación fue minuciosa: se revisaron estructuras, se probaron equipos y se reforzaron los sistemas de comunicación del C5, con el objetivo de evitar fallas en uno de los ensayos más importantes del año. “Queremos que la población confíe en que el sistema funciona, que la alerta llegará y que todos puedan reaccionar a tiempo”, destacó el funcionario.
El ejercicio no será un mero trámite burocrático. Escuelas, hospitales, oficinas públicas, empresas privadas y hogares estarán involucrados en la dinámica, que busca simular la respuesta ciudadana y medir la capacidad de reacción en un escenario de riesgo real. El llamado es claro: no tomarlo a la ligera, sino aprovecharlo como una oportunidad para salvar vidas en caso de una emergencia verdadera.
Las autoridades subrayan que la participación de la ciudadanía es crucial. Por eso, exhortan a los mexiquenses a organizar brigadas familiares, identificar rutas de evacuación y practicar protocolos básicos de protección. “Un minuto puede marcar la diferencia entre la vida y la tragedia”, advierten expertos en gestión de riesgos.
El 19 de septiembre, los 10 mil altavoces no solo recordarán la vulnerabilidad ante un desastre natural: también pondrán a prueba la disciplina y la cultura de prevención de millones de habitantes. El rugido metálico de la alerta será un recordatorio estruendoso de que, frente a la fuerza de la naturaleza, la preparación es la única defensa posible.
