Cateo a Funeraria Latinoamericana en Tijuana revela anomalías

Cateo Funeraria Latinoamericana Tijuana

Cateo revela traslado irregular de cadáveres

La Fiscalía General del Estado de Baja California (FGE) informó sobre el hallazgo de nueve cuerpos en la Funeraria Latinoamericana de Tijuana sin la debida documentación para el traslado de los mismos, fue durante un operativo realizado la noche del miércoles 10 de septiembre que las autoridades señalaron que los cadáveres llegaron desde hospitales públicos y privados sin el aviso correspondiente al Ministerio Público, como lo marca la ley.

La fiscal general Ma. Elena Andrade Ramírez destacó la gravedad del caso y explicó que los cuerpos se encontraban en las mismas condiciones. Tras el hallazgo, la funeraria quedó bajo resguardo y con vigilancia policiaca, con el fin de preservar evidencias.

Además, la autoridad informó que la Comisión Estatal de Protección contra Riesgos Sanitarios (Coepris) ingresará a las instalaciones para revisar las áreas administrativas y el crematorio, con el objetivo de verificar el cumplimiento de las normas sanitarias.

Investigación surge tras caso de menor fallecido

El operativo se originó por la búsqueda de Dayan Alejandro, un bebé de ocho meses que murió en el Hospital General de Tijuana. Según la FGE, el hospital no notificó a la Fiscalía sobre el fallecimiento, y en su lugar envió el cuerpo directamente a la funeraria.

La fiscal Andrade detalló que el menor llegó al hospital con señales de maltrato, desnutrición y falta de vacunas. El personal médico reportó lesiones compatibles con Síndrome del Niño Maltratado. Tras su deceso, las autoridades recibieron el reporte hasta días después.

El hallazgo del cadáver del niño en la funeraria motivó el cateo. Andrade aclaró que la investigación se encuentra en curso y que no descartan que detrás del caso exista un delito relacionado con omisiones graves.

Cuerpo del menor bajo análisis forense

Después del operativo, el cuerpo del bebé fue trasladado al Servicio Médico Forense (Semefo) para la realización de una necropsia. El examen permitirá determinar la causa exacta de la muerte y esclarecer si las lesiones y la desnutrición detectadas tuvieron relación directa con su fallecimiento.

Mientras tanto, la funeraria permanecerá asegurada hasta que concluyan las diligencias. La FGE y la Coepris continuarán con las investigaciones para establecer responsabilidades tanto en el manejo irregular de cadáveres como en las posibles omisiones del hospital.

El caso mantiene la atención de la sociedad tijuanense, debido a la delicada naturaleza de los hechos y a la posibilidad de que existan más irregularidades en el traslado de cuerpos dentro del sector salud y funerario de la región.