f960x540-781891_855966_5050

Estadio Azteca y FIFA acuerdan respetar derechos históricos

La FIFA y el Estadio Azteca llegaron a un acuerdo para garantizar el derecho de uso a los propietarios de palcos y plateas durante los cinco partidos que albergará el recinto en la Copa Mundial de la FIFA 2026.

Así lo confirmó Félix Aguirre, director del Estadio Banorte (nombre comercial del Azteca), en entrevista con el periodista Ciro Gómez Leyva. Aguirre aseguró que los titulares de estos espacios podrán utilizarlos sin costo adicional, aunque bajo ciertos lineamientos establecidos por FIFA.

Acuerdo respetará contrato vigente desde 1962

El origen de este derecho se remonta a 1962, cuando se firmó un contrato entre los entonces futuros dueños de palcos y plateas y la administración del estadio. El acuerdo, con una vigencia de 99 años hasta 2061, permitió financiar la construcción del inmueble, hoy conocido como el Coloso de Santa Úrsula.

Durante semanas, surgió inquietud entre los más de 3,500 titulares de estos espacios, ya que la FIFA exigía control total del inmueble durante el torneo. Sin embargo, el 5 de septiembre se concretó un pacto para respetar esos derechos, lo que fue recibido con alivio por los afectados.

Acceso garantizado, con reglas claras

Aguirre detalló que si bien el acceso será gratuito, habrá servicios de hospitalidad adicionales que podrán contratarse de manera opcional. Además, aclaró que el boletaje continuará bajo la supervisión de FIFA, por lo que los dueños deberán seguir ciertas normas y requisitos de seguridad, al igual que cualquier otro asistente al torneo.

“Les mandaremos un comunicado personalizado a cada uno de los titulares en el que se indicarán los procedimientos y las reglas”, explicó el directivo.

Estadio cambiará de nombre durante la Copa del Mundo

Durante el Mundial, el Estadio Azteca adoptará el nombre oficial de Estadio Ciudad de México, siguiendo el protocolo de FIFA que prohíbe nombres comerciales en sedes oficiales. No obstante, su relevancia histórica lo mantiene como uno de los recintos más emblemáticos del torneo.

Con este acuerdo, se cierra uno de los temas más polémicos de la organización del Mundial en México, al garantizar el respeto al contrato original de los palcos del Estadio Azteca, sin comprometer las exigencias del evento deportivo más importante del planeta.