Mueren 15 personas en accidente del funicular da Glória en Lisboa
Tragedia en el centro de Lisboa
Un grave accidente del funicular da Glória dejó al menos 15 muertos y 18 heridos este miércoles en Lisboa. El histórico transporte, inaugurado en 1885, descarriló en plena bajada y se estrelló contra un edificio cercano a la plaza de los Restauradores, una de las zonas más concurridas de la capital portuguesa.
El impacto destruyó por completo el vagón. Testigos relataron que la cabina descendía “a toda velocidad” y sin frenos antes de colisionar con violencia.
Respuesta de emergencia
Protección Civil de Portugal informó que al lugar llegaron 62 efectivos de rescate y 22 vehículos de apoyo. Entre los equipos desplegados había bomberos, médicos forenses y brigadas de protección civil que iluminaron la escena para facilitar las labores de rescate.
El alcalde de Lisboa, Carlos Moedas, decretó tres días de luto oficial en memoria de las víctimas. “Lisboa está de luto. Mis condolencias a las familias y amigos de quienes perdieron la vida”, expresó.
Hipótesis sobre las causas
Aunque la investigación sigue en curso, los reportes preliminares apuntan a una posible falla en el sistema de frenos o en el cable de tracción, lo que habría provocado la pérdida de control de la cabina.
Carris, la empresa que opera tranvías y funiculares en la ciudad, aseguró que el mantenimiento del funicular se encuentra al día, con inspecciones semanales y mensuales además de revisiones generales cada cuatro años. El último mantenimiento integral se realizó en 2022. No obstante, sindicatos de trabajadores han expresado dudas sobre la suficiencia de dichas revisiones.
El Departamento de Investigación de Accidentes de Transporte y la policía judicial ya iniciaron las pesquisas correspondientes.
Un ícono turístico y cultural
El funicular da Glória es uno de los transportes más emblemáticos de Lisboa. Conecta la Baixa con el Barrio Alto en un trayecto de tres minutos que combina funcionalidad para residentes y atractivo turístico para miles de visitantes cada año.
La tragedia ocurre en plena temporada alta, cuando la capital portuguesa recibe un gran flujo de turistas. Según las autoridades, entre las víctimas hay tanto ciudadanos locales como extranjeros, aunque aún no se han confirmado las nacionalidades.

Un golpe al patrimonio y a la ciudad
El accidente no solo representa una pérdida humana dolorosa, sino también un duro golpe para la imagen de Lisboa y uno de sus transportes más simbólicos. Las investigaciones determinarán si se trató de una falla técnica o de deficiencias en el mantenimiento, mientras la ciudad enfrenta días de luto y reflexión sobre la seguridad de su infraestructura histórica.
