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Mazda en México enfrenta desventaja por aranceles y busca alternativas en Latinoamérica

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La industria automotriz mexicana atraviesa uno de sus momentos más complejos de la última década. c una desventaja competitiva frente a Japón y la Unión Europea, derivada de los aranceles y de la rigidez del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Miguel Barbeyto, presidente de Mazda México, lo reconoció abiertamente: la producción y exportación han disminuido debido a que el principal destino de sus vehículos –Estados Unidos– impone condiciones más estrictas y onerosas que a otros competidores globales.

Exportaciones en caída y un panorama desigual

Entre enero y julio de 2025, los envíos de Mazda desde México cayeron 28%, de acuerdo con datos del Inegi. El principal obstáculo radica en los aranceles: mientras que México debe pagar un 25% para ingresar autos al mercado estadounidense, Japón enfrenta un 15% y la Unión Europea lo hace sin tantas restricciones.

A ello se suma que el T-MEC exige que al menos 75% de los componentes de cada vehículo provenga de Norteamérica, además de candados sobre piezas clave como motor, transmisión o batería. Estas reglas elevan los costos de producción y restan flexibilidad frente a competidores asiáticos y europeos.

Latinoamérica: la ruta alternativa de Mazda

Ante este escenario, Mazda explora nuevos horizontes comerciales en América Latina, particularmente en Argentina y Brasil.

En Argentina, la estrategia se apoya en el Acuerdo de Complementación Económica 55 (ACE 55), que permite cupos de exportación con beneficios arancelarios. En Brasil, el reto es mayor, pues la mayoría de los vehículos funcionan con motores a base de etanol, tecnología que Mazda aún no desarrolla.

No obstante, la logística representa un desafío adicional: mientras Estados Unidos era accesible vía ferrocarril y carretera, el envío hacia Sudamérica depende de barcos y transporte por madrinas, lo que incrementa tiempos y costos.

El dilema de la rentabilidad

Otras armadoras, como Ford, han optado por trasladar parte de los costos al consumidor final. Mazda, en cambio, mantiene cautela: “Puedes incrementar el precio, pero no todo el costo arancelario, porque el mercado no lo absorbería”, señaló Barbeyto.

El reto es mantener rentable una planta diseñada casi en exclusiva para un solo destino, al tiempo que se buscan rutas de exportación que carecen de la misma escala.

México pierde ventaja en el T-MEC

Lo que en su momento se presentó como un acuerdo estratégico para fortalecer a la región, hoy coloca a México en desventaja frente a países sin tratados regionales con Washington. La narrativa de socio privilegiado se diluye, y la industria nacional aparece rezagada en uno de sus sectores estrella.