Operativos exponen graves daños ambientales en el Nevado de Toluca y Ocoyoacac
Actividades ilegales amenazan áreas naturales protegidas
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró un banco de materiales pétreos y dos pistas de motocross en el Estado de México, tras comprobar que operaban sin permisos dentro de áreas naturales protegidas, causando daños directos a ecosistemas estratégicos.
En tres operativos realizados los días 5 y 6 de agosto, personal de la dependencia atendió denuncias ciudadanas en Calimaya y Ocoyoacac, municipios donde se detectaron actividades clandestinas con un alto impacto ambiental.
Explotación ilegal en el Nevado de Toluca
En Calimaya, la Profepa cerró un banco de materiales pétreos que funcionaba sin autorización en dos hectáreas del Área Natural Protegida del Nevado de Toluca.
Aunque el lugar se encontraba sin trabajadores al momento de la inspección, se halló maquinaria pesada, un molino triturador y equipo eléctrico. Todo fue asegurado de manera precautoria para frenar la extracción ilegal.
Pistas de motocross sin permisos en Ocoyoacac
Ese mismo día, en terrenos del Ejido San Jerónimo Acazulco, se descubrieron rampas de salto para motocross construidas con arcilla y arena, sin contar con el permiso de impacto ambiental.
La Profepa impuso clausura total temporal y colocó sellos oficiales en la malla perimetral, deteniendo las actividades ilegales.
En otro punto de Ocoyoacac, en el paraje Valle Ex SARH, se localizó la construcción de una pista de motos de 1,800 metros de largo y hasta 13 metros de ancho. Las obras también carecían de permisos y fueron clausuradas.
Amenaza al equilibrio ecológico
Las tres intervenciones representaban un riesgo grave para la conservación de bosques, el abastecimiento de agua y la conectividad de ecosistemas en estas zonas protegidas.
La Profepa documentó fotográficamente los daños y anunció que dará seguimiento a los procedimientos administrativos, evaluará el impacto ecológico y definirá acciones para la restauración de los sitios.
La dependencia reiteró que estas actividades ilegales destruyen hábitats, afectan la biodiversidad y ponen en riesgo el patrimonio natural del país. Además, exhortó a la ciudadanía a denunciar cualquier acto que ponga en peligro las áreas naturales.
