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CDMX: Retos y Oportunidades en la Búsqueda de Desaparecidos

Por Octavio Lazos del Río

En la Ciudad de México, la desaparición de personas es un tema que ha tocado las fibras más sensibles de la sociedad. La indignación crece con cada nuevo caso, y el llamado urgente de justicia se hace escuchar. En este contexto, el gobierno de la capital ha puesto en marcha una nueva estrategia para combatir esta problemática, destacando la importancia de la participación ciudadana y la colaboración entre autoridades y familias. Sin embargo, aunque el esfuerzo es innegable, los resultados aún no son completamente visibles, y la ciudad enfrenta desafíos estructurales que requieren de una acción más contundente.

La Estrategia de Búsqueda: Un Esfuerzo Colectivo

El pasado 31 de enero, el Gobierno de la Ciudad de México presentó una nueva estrategia para la búsqueda de personas desaparecidas. Esta iniciativa no solo incluye la colaboración de diversas dependencias del gobierno local, sino también el fortalecimiento de la participación ciudadana. A través de reuniones diarias y mesas de trabajo, se busca ofrecer un espacio en el que las familias puedan exponer sus casos y recibir apoyo directo de las autoridades.

Para muchas personas, este tipo de medidas representa un respiro en un panorama donde la impunidad y la desconfianza han prevalecido durante años. “La participación de la sociedad civil es crucial. Nos sentimos escuchados por primera vez en mucho tiempo”, comenta Claudia Pérez, madre de una joven desaparecida en la alcaldía Xochimilco. “Pero, más allá de las buenas intenciones, necesitamos resultados. Sabemos que el proceso será largo, pero necesitamos que se actúe con urgencia”, agrega.

Por otro lado, el gobierno capitalino destaca que esta estrategia forma parte de un esfuerzo integral que incluye la modernización de los sistemas de información y la creación de protocolos más efectivos para la localización de personas. Sin embargo, en los pasillos del gobierno y entre los colectivos de víctimas, se reconoce que aún falta una mayor coordinación entre las diferentes dependencias y una mayor actualización en las bases de datos relacionadas con las personas desaparecidas.

El Rol de la Tecnología y los Datos Abiertos

Uno de los elementos clave de esta nueva estrategia es la incorporación de tecnología avanzada para agilizar la búsqueda. Las autoridades han empezado a utilizar sistemas de información más sofisticados, así como bases de datos abiertas, que permiten a los ciudadanos acceder a información relevante sobre casos de desaparición. Esta medida no solo aumenta la transparencia del proceso, sino que también permite a las familias tener un control más cercano sobre el seguimiento de sus casos.

Sin embargo, existen limitaciones evidentes. La implementación de nuevas tecnologías depende en gran medida de la actualización y la interoperabilidad de los sistemas de las diversas dependencias, como la Procuraduría General de Justicia, la Fiscalía de la Ciudad de México y las autoridades locales. Los colectivos de víctimas han solicitado una mayor integración entre estas plataformas para que la información no se pierda y pueda ser utilizada de manera eficiente.

Los Desafíos Pendientes: De la Participación a la Acción

La participación activa de la sociedad es un punto clave en este proceso, pero también es importante preguntarse: ¿cuánto puede hacer una comunidad si las instituciones encargadas de la justicia no responden de manera efectiva? La confianza en las autoridades sigue siendo un tema complejo. La falta de recursos, la corrupción y la ineficacia de los sistemas legales siguen siendo barreras importantes que dificultan el avance real en la localización de personas desaparecidas.

“El sistema está fallando, y lo sabemos todos. No basta con tener mesas de trabajo o poner en marcha un protocolo si no hay voluntad real de solucionar el problema”, asegura Alejandro Hernández, activista y miembro de un colectivo de desaparecidos en la capital. “La ciudad tiene que reconocer que no es solo un tema de seguridad pública, sino también un problema estructural que involucra a varias instituciones”.

En las calles de la ciudad, los carteles con fotos de desaparecidos siguen siendo un triste recordatorio de la crisis que atraviesa la capital. A pesar de los esfuerzos, la cifra de desapariciones sigue siendo alarmante. De acuerdo con las últimas estadísticas oficiales, más de 15,000 personas se encuentran desaparecidas en la Ciudad de México, un número que refleja la magnitud de este problema, pero también la necesidad urgente de un cambio profundo en las políticas de búsqueda.

Un Camino Lento pero Necesario

La nueva estrategia para la búsqueda de desaparecidos es un paso positivo en la dirección correcta, pero aún queda mucho por hacer. La participación ciudadana, la transparencia y el uso de la tecnología son avances importantes, pero sin una acción contundente y coordinada entre todas las instituciones involucradas, los resultados seguirán siendo inciertos. La ciudad necesita un compromiso real por parte de todas las partes, y no solo palabras o buenas intenciones. La desaparición forzada no es solo un asunto de las víctimas, es un reto colectivo de la sociedad que requiere un enfoque integral y un cambio estructural en las políticas públicas.

En este sentido, la Ciudad de México está en un punto de inflexión. Si bien el camino hacia la justicia y la reparación de las víctimas es largo, la implicación de la sociedad civil y el compromiso de las autoridades abren una puerta de esperanza para que algún día, las familias de las personas desaparecidas puedan encontrar la paz que tanto anhelan.