Paz y Reconciliación

 

Luis Vega D.

El Diálogo Nacional por La Paz, a celebrarse en Puebla el 21-23 de septiembre, será un parteaguas para la Iglesia Católica y para otras expresiones cristianas y no cristianas en México como actores sociales en el camino al procesos electoral del 2024.

Los obispos, los jesuitas de México, las religiosas y los religiosos del país, los dirigentes de otras expresiones religiosas y más de 1,200 asistentes de México y el mundo van a reflexionar y proponer cómo las Iglesias, desde las pequeñas y grandes comunidades del país pueden contribuir a la Paz y Reconciliación de México.

Hasta este fin de semana estaban registrados a participar 47 obispos, pocos más de 103 sacerdotes, 157 laicos, 102 representantes de movimientos de laicos, 40 gobiernos locales, 22 movimientos juveniles, 3 religiosas (os), 92 universidades, 167 miembros de la sociedad civil, 30 expertos internacionales en procesos de paz, 24 ponentes, 106 jesuitas, víctimas de la violencia, analistas sociales, conversatorios, confesiones y empresarios.

En los últimos meses se han realizado en el país 40 Foros de Justicia y Seguridad en más de 25 estados y asistido alrededor de 3,500 personas. Se espera que en lo que resta del mes la participación en estos foros sea mayor por parte de dirigentes de la sociedad civil, víctimas y representantes de las iglesias.

Todos los participantes en estos foros de justicia y seguridad tienen como objetivo crear las condiciones para un diálogo plural e incluyente en torno a la seguridad y la paz en todo el país. Esta es una respuesta de la sociedad civil, de las iglesias, las universidades públicas y privadas y, algunos gobiernos estatales y municipales, al problema de La ruptura del tejido social, la creciente inseguridad, la falta del estado de derecho y la desbordada violencia en todo México.

Este esfuerzo de convocar a obispos, religiosos, universitarios, organismos de la sociedad civil y expertos en Justicia y Paz no hubiera sido ponible sin la participación de los Jesuitas de México, pero sobre todo de los obispos Rogelio Cabrera López arzobispo de Monterrey presidente de la conferencia episcopal; Ramón Castro Castro obispo de Cuernavaca y Secretario General de la CEM; Calderón Calderón obispo de Tapachula, Gustavo Rodríguez Vega arzobispo de Yucatán; Toca vasos arzobispo de San Luis Potosí; y, Enrique Díaz Díaz obispo de Irapuato.

Hay tres eventos que detonan esta movilización de las iglesias y de las conciencias dentro de las organizaciones sociales: los mas de 150 mil muertos del sexenio (y con ello el asesinato de los dos jesuitas Javier Campos y Joaquin Mora), la ausencia de una política pública en materia de seguridad (lo de abrazos y no balazos es un chiste de mal gusto en medio de tanta violencia y muerte) y el dialogo serio y respetuoso inexistente entre el gobierno de Lopez Obrador con las Iglesias.

La Iglesia, La Corte y el Aborto

Los obispos mexicanos se reunieron en Monterrey para una sesión de “formación permanente”, donde se analizaron los desafíos que enfrenta la iglesia y cómo pueden esconder de manera efectiva. Recordaron el mandado del Papa Francisco: ¡ser artesanos de la Paz en México!

La Conferencia Episcopal Mexicana (CEM) declaró Respecto a la resolución de la SCJN que implica la promoción y defensa del aborto nunca será una opción moral ni legítima.
“Consideramos que existen atenuantes para la exención de pena corpórea (privación de la libertad), Sin que esto implique la legalización del aborto, ni la negación de su gravedad, ni menos aún, la reivindicación de solicitud. El aborto provocado nunca será una opción moral, ni legítima“.

Qué hace la Iglesia Católica considera que la legalización del aborto provocado significa el reconocimiento de la impotencia estatal y de la sociedad organizada, ante las causas que llevan a las mujeres a considerar el aborto como una solución sin atender aquello que es el verdadero problema.

Los obispos expresaron que la legalización del aborto desgasta los cimientos del Estado de derecho, distorsiona el concepto y la práctica de los derechos humanos, con lo cual se mina el bien común. Toda vida humana, desde la concepción hasta la muerte natural, es digna independientemente de sus condiciones y eventualidades.

La directora general de las Consagradas del movimiento Regnum Christi, Nancy Nohrden, expresó su cercanía a las integrantes de la comunidad en Chile y Argentina, ante una carta publicada por un grupo de exconsagradas. En el mensaje, cerca de 30 antiguas miembros del movimiento respaldan una demanda civil presentada en junio en contra de los Legionarios de Cristo. La denunciante es una mujer que asegura haber sido víctima de abusos de poder, de conciencia y sexuales entre 2008 y 2010, mientras formaba parte del Centro de Formación de las Consagradas en Chile, organización creada por el sacerdote Marcial Maciel.