NECESITAN EMPLEO 14.5 MILLONES DE MEXICANOS

eduardo blanco columnista

El derecho al trabajo es un derecho fundamental y esencial para la realización de otros derechos humanos y constituye una parte inseparable e inherente de la dignidad humana.

En la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en el Artículo 123.- refiere que “toda persona tiene derecho al trabajo digno y socialmente útil; al efecto, se promoverán la creación de empleos y la organización social de trabajo, conforme a la ley.”

Para tales efectos La Ley Federal del Trabajo actual entró en vigor en 1970 para regular las leyes establecidas en el ámbito laboral. Todos los trabajadores mexicanos tenemos que tener muy presente esta Ley y conocer todas las
actualizaciones que surgen. De este modo, podremos saber cuáles son nuestras ventajas y limitaciones en el ámbito laboral y profesional.

Lo que es una realidad es que el número de personas con necesidad de un empleo para trabajar en nuestro país alcanzó los 14 millones 466 mil en el segundo trimestre del año, es decir, hay dos millones 207 mil personas por arriba de los niveles prepandemia, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

En el segundo trimestre de 2022, la tasa de necesidad de empleo en el país se ubicó en 21.7% de la fuerza laboral, por encima del 19.6% del primer trimestre de 2020. Las personas que no tienen empleo y no buscan uno porque no tienen esperanza de encontrarlo, definidos como población disponible para trabajar, son el conjunto que más ha influido en el incremento de las necesidades de empleo o brecha laboral en el país, al pasar de cinco millones 679 mil personas antes de la pandemia a siete millones 459 mil actualmente.

Lo anterior es una crisis multifactorial, uno de ellos, es que en casi dos años el mercado de trabajo estuvo en un proceso de recuperación y aunque ya se tiene el mismo nivel de ocupación que se reportaba previo al impacto de la pandemia, no se crearon los empleos suficientes para satisfacer el crecimiento de la Población Económicamente Activa. También otros factores son a causa de problemas estructurales, factores estacionales y una recuperación desigual entre las regiones del país; el repunte de la inflación, así como los bajos salarios de los empleos que se generan, la debilidad del mercado laboral y la falta de oportunidades para quienes se han incorporado a la búsqueda de empleo.

Cabe señalar que la recuperación que se puede presentar se ha dado de manera desigual en los estados y porque el sector de servicios, principal motor el empleo, presenta aún rezagos, pero el conjunto que más ha influido en el incremento de las necesidades de empleo o brecha laboral en el país ha sido la población disponible para trabajar, es decir, aquella que no tiene empleo y no busca uno porque no tiene esperanza de encontrarlo.

Estos aspectos son de lo más preocupantes en la recuperación del mercado de trabajo es la brecha laboral, ya que un indicador que concentra a las personas desocupadas, las inactivas y los trabajadores sub ocupados (quienes trabajan
jornadas reducidas). Esta tasa refleja la necesidad de empleo en el país.

Tradicionalmente el desempleo en México se reporta a través de la tasa de desocupación, la cual abarca a las personas que no tienen trabajo, pero se encuentran en búsqueda activa de una oportunidad laboral. Pero éste no es el único indicador de desempleo. Los “disponibles” de la Población No Económicamente Activa (PNEA), un grupo conformado por quienes no tienen trabajo, pero no están buscando un empleo, también refleja la desocupación en el
país.

Aunado a esto, el aumento de los precios de los productos básicos y los bienes esenciales, cuando los mercados de trabajo aún tienen mucho camino que recorrer hasta recuperarse, reduce significativamente los salarios y, por tanto,
incrementa el costo de la crisis.

Finalmente, para salir de la pobreza se necesitan de empleos, no de programas clientelares, se necesita un buen programa político centrado en las personas el cual incluya el crecimiento económico y el desarrollo inclusivos; la protección de todos los trabajadores; la protección social universal, y el diálogo social.