En Quintana Roo la Guardia Nacional tendrá una nueva tarea en las costas turísticas. Este miércoles el secretario de Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval, informó la creación de un batallón de seguridad con agentes adscritos a la Guardia Nacional para frenar la escalada de inseguridad en Cancún, Tulum y la Riviera Maya. Este nuevo cuerpo de seguridad especializado en garantizar la seguridad de los casi 17 millones de turistas que llegan al año al Estado comenzará a operar el 1 de diciembre y contará con 1.445 agentes.

“Este batallón va a proporcionar la seguridad a todo el área turística, conforme vaya avanzando el año vamos a irle proporcionando las herramientas para hacer su trabajo, el equipamiento que requiere para poder atender esta nueva misión y también va a poder tomarse este modelo que emplearemos aquí por primera vez, esta Guardia Nacional con su especialidad en el área turística, para llevarlo a cabo en los principales sitios turísticos de la República”, refirió el general durante la conferencia matutina del Ejecutivo.

Para llevar a cabo esta nueva estrategia de seguridad, el Gobierno de Quintana Roo ha entregado a las Fuerzas Armadas un terreno de una hectárea en Tulum para establecer una instalación de la Guardia Nacional. El general añadió que además del batallón se fortalecerán las áreas de inteligencia y capacitación de los agentes de la Guardia Nacional. El nuevo batallón creado a las órdenes de la Sedena se sumará a los 4.791 agentes estatales y municipales y a los 5.300 elementos federales que ya laboran en el Estado.

Estos episodios de violencia han supuesto un punto de inflexión en la zona que recibe cada día a miles de turistas nacionales y extranjeros. De acuerdo con las cifras oficiales, de enero a septiembre de este año se registraron 442 homicidios dolosos, 20 feminicidios y más de 11.000 robos. Los municipios con mayor incidencia delictiva son Benito Juárez, Solidaridad, Tulum e Isla Mujeres.

“Es un corporativo para que no haya tentación de que, al paso del tiempo, regresen los privatizadores, y que quieren convertir estos bienes nacionales en bienes de particulares, de sus allegados, como fue la historia del periodo neoliberal. Entonces, al dejar este patrimonio de México en custodia de la Secretaría de la Defensa tenemos garantía de que no se van a desincorporar estos bienes del patrimonio público”, declaró.

La obra de 1.524 kilómetros de vías férreas, que pasarán por Quintana Roo, Campeche, Chiapas, Tabasco y Yucatán, ha avanzado lentamente debido al rechazo de las comunidades locales, especialmente las indígenas y de asociaciones ambientalistas, López Obrador insistió en que no existe “plan B” para el trazo de esta infraestructura y afirmó que estará lista, pese a todos los obstáculos, a finales del 2023.