La Charrería Mexicana es emblemática y una tradición. En ella, se combina la equitación con diversas formas de jaripeo, actividades ecuestres y formas tradicionales de la ganadería.

 

 

En México, es considerada como deporte nacional por excelencia desde que fue registrada en la Comisión Nacional del Deporte. Se realiza en “Lienzos Charros” que son instalaciones especialmente diseñadas para su práctica junto con un caballo y un jinete denominado “charro”.

Un poco de su historia…

Tiene sus raíces en los estados de Hidalgo y Jalisco, convirtiéndose en una de las tradiciones mexicanas más representativas de nuestra cultura. Asimismo se caracterizó por ser una práctica recurrente de comunidades de México dedicadas a la cría y el pastoreo del ganado a caballo. Facilitaba la convivencia entre los ganaderos de diferentes estados del país. Las técnicas implementadas se transmitían a las generaciones más jóvenes en el seno de las familias. Hoy en día, asociaciones y escuelas especialmente dedicadas la charrería forman a miembros de las comunidades, entrenándolos incluso para participar en competiciones.

 

 

 

 

Sobre la vestimenta en la Charrería y los orígenes del traje de charro,
provienen de la misma actividad en el campo, desde que a los nativos de la Nueva España, se les permitió montar a caballo y realizar las faenas propias de sus actividades.

Traje de faena:

Consta de sombrero de palma, camisa sin cuello, saco de tela o gamuza sin adornos. Pantalón sin bolsa trasera, botines de piel y el general se utilizan colores en tonalidades café o gris, corbata discreta de moño colgante estilo mariposa.

Traje de media gala:

Sombrero de fieltro, camisa de

cuello volteado, corbata elegante haciendo juego con el traje, chaqueta de gamuza o casimir con tres presillas en cada manga y broche lujoso en el pecho. Pantalón con botonadura de plata en cada lado. Cinturón con adornos de acuerdo a los colores y materiales de todo el conjunto.

Traje de gala:

De color gris, azul obscuro o negro, con sombrero galoneado y botonadura de plata desde la cintura hasta el tobillo, exige adornos discretos pero finos, pistola con funda bordada. Camisa de cuello volteado y chaqueta del

mismo material. Corbata discreta con bordados finos de preferencia plateados haciendo juego con la botonadura y el sombrero.

 

 

 

Por considerarse un arte y tradición cultural de México, el 1° de diciembre fue declarada la Charrería Mexicana como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.