A citizenship candidate holds a flag during the U.S. Citizenship and Immigration Services (USCIS) naturalization ceremony at Rockefeller Plaza in New York City, U.S., September 17, 2019. REUTERS/Shannon Stapleton

La Oficina del Censo en Estados Unidos publicó los primeros resultados del conteo de 2020 y sorprendió a muchos la creciente diversidad de la nación, así como la disminución de la población blanca, que en realidad, pese a lo que argumentan los supremacistas blancos y las teorías de la conspiración, no es tanta.

Lo primero que resalta de la información oficial es que la población blanca no “se contrajo” al 57.8%como se informó ampliamente, ya que esta estadística excluye a las personas que marcaron la casilla hispana,muchas de las cuales se identifican como étnicamente hispanas pero racialmente blancas.

Lo que se está volviendo menos común son los estadounidenses que se identifican como una sola raza. El 10% de todos los estadounidenses seleccionaron más de una raza, en comparación con sólo el 3% en 2010, un salto de 9 millones a 33.8 millones en solo una década.

Entonces, ¿qué podría explicar el increíble aumento de la población multirracial para 2020? Los registros de nacimiento indican que sólo 2.3 millones de niños multirraciales nacieron durante esta década, según recoge The Guardian.

¿Es un problema la “disminución” de población blanca?

La propia Oficina del Censo reconoció que la “disminución” en la población blanca se debe en gran medida a que más personas blancas eligen categorías raciales adicionales. Una forma de censo decenal más complaciente parece estar impulsando un fuerte aumento en el número de personas que se identifican como multirraciales, particularmente entre los blancos.

Muchos expertos opinan que lo que revela el censo de 2020 es una comprensión más profunda de lo diversos, interconectados y, sí, interrelacionados que realmente son las personas, independientemente de las categorías en las que la sociedad las agrupe.

Al respecto, Allison Plyer, demógrafa jefe del Centro de Datos de Nueva Orleans y ex presidente del Comité Asesor Científico del Censo de los Estados Unidos, y el doctor Joseph Salvo, ex demógrafo jefe de la ciudad de Nueva York y asesor principal de la Conferencia Nacional sobre Ciudadanía, escribieron en The Guardian que Estados Unidos necesita apoyarse en una nueva categoría de censo que llegará a definir cada vez más a todos: personas en combinación con todos los demás.

“No hacerlo seguirá alimentando todo un conjunto de supremacía blanca y miedo que niega que todos somos creados iguales e iguales ante la ley”.