Ashraf Ghani, presidente de Afganistán, abandonó el país, mientras los talibanes arribaban a Kabul para una transición que calificaron como “pacífica”.

Por su parte, afganos y extranjeros señalaron el fin del experimento occidental de 20 años con el que buscaban la reconstrucción de la nación.

De acuerdo a fuentes,  Ghani voló fuera del país, lo cual fue confirmado en un video por el jefe del Consejo de Reconciliación Nacional de Afganistán, Abdullah Abdullah.

“Se fue de Afganistán en un momento difícil, Dios lo haga responsable”, señaló el funcionario.

Asimismo, algunos civiles que temían que el regreso de los talibanes sería para imponer un gobierno brutal que prácticamente elimina los derechos de las mujeres también abandonaron el país, acudiendo previamente a los bancos para retirar sus ahorros. Aunado a esto helicópteros evacuaron al personal de la embajada de Estados Unidos, al igual que otras misiones occidentales sacaron a su gente.