México y su proyección comercial

 

La economía mundial se encuentra en recuperación de los estragos provocados por la crisis sanitaria ocasionada por el Sars-CPoV-2, donde cada nación debe redireccionar sus estrategias para salir lo más pronto posible del vado donde se encuentran. En ese sentido, y pese a que mundialmente las actividades económicas se detuvieron necesariamente para frenar el número de contagios, el comercio nunca se detuvo, posibilitando continuar con el suministro de alimentos, equipo médico y medicamentos principalmente, contribuyendo a luchar contra la pandemia.

En ese ámbito nuestro país obtuvo previo a la actual crisis sanitaria un gran incentivo al apostar por el comercio internacional, la modernización del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), comenzando su renegociación en agosto del 2017, concretando su firma el 30 de noviembre de 2018, haciendo necesaria la ratificación del Senado, que se materializó en junio de 2019, entrando en vigor en julio del año inmediato anterior.

Esta vez denominado Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá por sus siglas T-MEC, USMCA o CUSMA según cada uno de los países suscriptores, este convenio de cooperación internacional no sólo significó enormes beneficios en materia de derechos laborales y de libertad sindical; sino que trajo consigo gran apertura comercial, con lo que nuestros productores nacionales obtuvieron grandes beneficios e incentivos fiscales, maximizando la comercialización de sus productos con las naciones vecinas del norte.

México supo aprovechar la situación, y visualizando acertadamente en el comercio exterior la salida de la crisis económica; el Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (COMCE), enfatizó sus esfuerzos en el aumento de exportaciones, por lo que en este rubro y de acuerdo con la Oficina del Censo Estadounidense, se reportaron un total de 32 mil 177 millones de dólares hasta el mes de abril de este año, lo que significó un crecimiento anual del 103.3%.

Cifras que si bien es cierto los escépticos refieren originarse en el efecto rebote por la abrupta caída del año pasado, lo cual es evidente, no menos cierto es que se hizo realidad gracias al esfuerzo de los empresarios y algunos incentivos del gobierno que han sabido aprovechar el momento, lo que ha llevado a México no sólo a conservar el título del principal socio comercial de la Economía más grande del mundo desde el primer bimestre del año sino a desplazar en ese lugar a economías poderosas como Canadá y China.

Según datos oficiales las operaciones comerciales entre Estados Unidos y México representaron 208 mil 642 millones de dólares, equivalentes a un 14.7% de la actividad comercial total de ese país, donde el mayor crecimiento se presentó en el sector automotriz, simbolizando un 31.9% del total de exportaciones, seguido del sector eléctrico, electrónico, computacional y agrícola. Dejando un gran reto al sector empresarial de nuestro país y al gobierno mismo, para que, una vez obtenido el título como primer socio comercial de Estados Unidos, se esfuercen en conservarlo, por ser la forma más rápida de recuperarse de la crisis económica, teniendo presente en todo momento el potencial de nuestro país para competir comercialmente con cualquier economía, con miras a una expansión internacional