Un asteroide se aproxima a la Tierra. Lo hará este domingo 25 de julio y pasará a una distancia que la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) considera “cercana”. El cuerpo celeste, de un tamaño similar a la Pirámide de Guiza (más de 130 metros de altura), pasará a 4,5 millones de kilómetros de nuestro planeta.

Aunque resulte una distancia de seguridad suficiente, ahora que está de moda el término, la NASA hace un seguimiento de estas rocas con el fin de aprender con mayor exactitud acerca del sistema solar temprano (se formaron en dicha época), pero también como medida preventiva: en caso de cambiar su órbita, sí que podría llegar a representar un riesgo para el planeta.

El asteroide, que responde al nombre de 2008 GO20, pasará en su punto más cercano a la Tierra a una distancia de 4,5 millones de kilómetros, con una velocidad de unos 29.000 kilómetros por hora, según consideran los expertos. Se estima que tiene entre 97 y 220 metros de ancho y, de acuerdo con lo establecido, cualquier cuerpo de más de 150 metros de ancho que se acerque a la Tierra dentro de 7,5 millones de kilómetros se considera como un asteroide potencialmente peligroso (PHA).

El encargado de realizar este seguimiento es el Centro de Estudios de Objetos Cercanos a la Tierra de la NASA. Para tener una idea, la distancia marcada para la observación de estos cuerpos es de 19,5 veces la que hay entre la Tierra y la Luna. Hasta la fecha, el asteroide que pasó a una distancia más cercana (sin chocar) fue 2020 QG, que el 16 de agosto de 2020 pasó a solo 2.950 kilómetros de la Tierra, sobrevolando el Océano Índico.

El hecho de calificar al asteroide 2008 GO20 como “potencialmente peligroso” se debe a que, con el tiempo, el tirón gravitacional de los planetas puede hacer que cambie su trayectoria orbital y cruzar la órbita de la Tierra. En caso de que así fuera, indica la NASA, sería posible una colisión con nuestro planeta.

No obstante, esta no será la primera ocasión en que este asteroide pase ‘cerca’ de la Tierra. El 4 de agosto de 1901, cuando se registró su primera presencia, pasó a 1,3 millones de kilómetros de nuestro planeta, según recogen los datos de la agencia estadounidense. Años más tarde, el 31 de julio de 1935, pasó a una distancia de 1,85 millones de kilómetros. Y para terminar, su próxima visita será el 24 de julio de 2034, cuando pasará a unos 5 millones de kilómetros de nosotros.