Cada año se lleva a cabo una cumbre en la que se reúnen inversionistas, empresarios, funcionarios públicos y todo tipo de personalidades interesadas en el desarrollo y posicionamiento de la industria de capital privado en México, organizada por Asociación Mexicana de Capital Privado (Amexcap).

En estos eventos la presencia masculina es más predominante, sin embargo a raíz de la pandemia esto comenzó a cambiar, ya que dio a la mujer una posibilidad y capacidad de transformar la industria entre ellas gracias a la organización que pueden tener a través de plataformas digitales.

En 2017, sólo 17% de las personas que asistieron ya sea ponente o púbico a la cumbre eran mujeres. En 2020, ese porcentaje subió a 31% y este año se mantuvo en el mismo piso (31%).

Este incremento se ha atribuido a que a partir del confinamiento fue más fácil crear nuevas redes para mujeres a través de la virtualidad.

Duplicar su participación tuvo que ver con que esas mujeres probablemente están asociadas a una organización, pero que también forman parte de un grupo en el sector ajeno a la compañía en que trabajen y que está a un mensaje de distancia.

Las mujeres, gracias al acceso inmediato que se tiene a través de plataformas de comunicación digitales, tienen la posibilidad y capacidad de transformar la industria entre ellas.

La situación de marginación que viven las mujeres en la industria ha cambiado poco, sin embargo la transformación se aceleró con el cambio en las dinámicas de las relaciones que trajo consigo la emergencia sanitaria.