La Secretaría de Hacienda trata de estrechar el cerco contra el comunicador Andrés Roemer, acusado de violación y refugiado en Israel, congelando sus cuentas y las de su esposa, así como algunas relacionadas con la Ciudad de las Ideas, el festival juvenil de talentos del que es fundador.

La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) procedió en esta ocasión contra el dinero a nombre de Carmen María Hernández Cortés y contra las Asociaciones Poder Cívico y Desarrollo de Proyectos Cynosura, en un intento de ahogar la solvencia económica del profesor y exdiplomático.

Roemer sigue en Israel, donde encuentran resguardo personas acusadas de diferentes delitos y buscadas por la justicia, tanto mexicanas como de otros países. México no tiene tratado de extradición con ese país.

Sin embargo, ya ha sido ordenado que se retire su nombre de una calle de Ramat Gan, con la que se le premió por los favores a Israel en su etapa de diplomático mexicano.

Mientras Roemer hace su vida lejos de México, se acumulan las acciones con las que se trata de conseguir que regrese al país, donde tiene dos causas de violación pendientes y numerosas acusaciones de acoso y abuso sexual.

El comunicador se vio en la diana pública el pasado febrero, cuando la bailarina Itzel Schnaas publicó un video en el que contaba los tocamientos a los que fue sometida en la casa del también escritor.

El testimonio dio paso a decenas de acusaciones, hasta 60 mujeres se declararon víctimas de la misma conducta: promesas de trabajo y éxito que empezaban y acababan en el mismo sitio, el sótano de la vivienda, que Roemer había convertido en el lugar donde desahogaba sus impulsos sexuales. La Fiscalía tiene varias carpetas abiertas para enjuiciar al agresor.

Pero no será fácil que Roemer se deje agarrar, refugiado como está en Israel, un país con el que tiene fuertes vínculos debido a su origen judío. En el pasado fue diplomático y actuó a favor de Israel y en contra del mandato de la Cancillería mexicana, por lo que fue cesado. Con juicio o sin él, de lo que ya no puede escapar es del señalamiento público.

Desde que se conocieron los abusos, su prestigio se fue derrumbando. Los científicos internacionales ligados a la Ciudad de las Ideas se desligaron del proyecto.

La Unesco se manifestó en el mismo sentido, por lo que el profesor dejó de ser embajador de Buena Voluntad del organismo internacional. Su programa en un canal TV Azteca, la televisora de Salinas Pliego, su socio en la Ciudad de las Ideas, dejó de emitirse. Ya nadie quería relacionarse con Roemer.

La justicia emitió más tarde orden de busca contra él, para ser procesado por violación y se dio cuenta a la Interpol. Conocido que estaba en Israel, las víctimas escribieron una carta al embajador de ese país en México, avisando del peligro que corrían allá las mujeres.

El diplomático prometió informar a las autoridades. Por ahora solo queda el recurso económico, es decir, la congelación de las cuentas que le permiten vivir fuera. La UIF aprieta el nudo.