En este preciso momento la NASA se encuentra realizando todos los preparativos adecuados para su próxima visita a la Luna. Hasta ahora ha seleccionado 3 nuevos conjuntos de equipos científicos que brindarán información importante sobre el campo magnético lunar, los flujos de calor y la conductividad eléctrica del interior lunar, así como la actividad sísmica de la Luna.

El programa CLPS (Commercial Lunar Payload Services) fue lanzado por la NASA en 2018 el cual planea desarrollar y llevar a la Luna vehículos de investigación, módulos de aterrizaje y despegue lunar y carga. El programa cuenta con la ayuda de compañías privadas.

Inicialmente, la agencia seleccionó nueve compañías, de las cuales seis recibieron contratos, pero Orbit Beyond abandonó el programa. Se espera que CLPS reduzca el costo de la investigación lunar y acelere el envío de naves espaciales a la Luna, de muestras de material lunar a la Tierra y del ritmo de exploración de recursos útiles en la región polar sur. También ayudará a las empresas a desarrollar y mejorar tecnologías.

Ahora, la agencia, a través del Laboratorio de Propulsión a Chorro, anunció la elección de tres nuevas cargas útiles de investigación PRISM las cuales serán enviadas a la Luna en el marco del programa CLPS.

Lunar Vertex es un complejo de lander y rover lunar, que realizará estudios del campo magnético en la región de Reiner Gamma, cuya naturaleza sigue siendo un misterio para los científicos. Se espera que los datos recopilados permitan no solo comprender el origen de los “vórtices” lunares, sino también comprender mejor la estructura de la Luna.

Los otros dos conjuntos de carga útil viajarán al gran cráter Schrödinger, ubicado en el lado lejano de la Luna, cerca de su polo sur. Farside Seismic Suite incluirá dos sismógrafos y ayudará a los científicos planetarios a determinar la actividad tectónica en el lado lejano de la Luna, así como frecuencia de los meteoritos que caen sobre ella

La misión robótica asimismo proporcionará nuevas restricciones al modelo de la estructura interna de la Luna. La recopilación de datos se llevará a cabo durante varios meses, y los instrumentos serán llevados a la superficie lunar por el módulo de aterrizaje.

Finalmente tenemos a LITMS (Lunar Interior Temperature and Materials Suite), la cual consistirá en un instrumento equipado con un taladro y una sonda magnetotelúrica. Este conjunto de carga útil llevará a cabo estudios de los flujos de calor y de la conductividad eléctrica del interior lunar en el área del cráter Schrödinger.

La misión, en combinación con los datos del sismógrafo, brindará una imagen más completa de los procesos que ocurren bajo la superficie lunar en la región de su polo sur. Todas estas misiones están dentro del marco del programa Artemis.

Previamente, la NASA anunció que empresas privadas desarrollarán sus rovers lunares.  Lockheed Martin y General Motors Co. se han unido para construir la próxima generación de vehículos lunares que transporten astronautas en la superficie del satélite.

Los sistemas autónomos permitirán a los rovers prepararse para aterrizajes humanos, proporcionar servicios de carga útil comercial, y finalmente mejorar el alcance y la utilidad de las cargas científicas y los experimentos.