Al menos 40 personas han resultado muertas y un centenar heridas este lunes al colisionar dos trenes en la provincia de Sindh, en el sur de Pakistán, según informan los medios locales.

Los equipos de rescate temen que aumente el número de víctimas mortales, ya que aún hay pasajeros atrapados en los vagones y la ausencia de maquinaria adecuada ha retrasado las tareas de rescate. El accidente, que ha paralizado el tráfico ferroviario en todo el país, pone de relieve el precario mantenimiento de una red de siglo y medio de antigüedad.

De acuerdo con la portavoz de Pakistan Railways (PR), Nazia Jabeen, el accidente se produjo poco después de las 3.30 del lunes (00.30 en la España peninsular) cuando el Millat Express que había salido de Karachi, la capital de Sindh, con dirección a Sarghoda, 1.200 kilómetros más al norte, descarriló y cayó sobre la otra vía. Eso hizo que chocara con el Sir Syed Express que venía de Rawalpindi, en las proximidades de la estación de Raiti, en el distrito de Ghotki, aún dentro de la provincia de Sindh. “El conductor trató de utilizar el freno de emergencia, pero la locomotora golpeó los vagones atravesados en la vía”, asegura el comunicado. En total, 900 personas viajaban en los convoyes siniestrados.

Entre 15 y 20 pasajeros se encontraban atrapados en los vagones volcados del Millat Express al final de la mañana, según el superintendente de la policía de Ghotki, Umar Tufail, citado por el diario Dawn.

Las autoridades estaban intentando enviar maquinaria pesada para rescatarles, pero Turail temía que aumentara el número de muertos, ya que uno de los coches aún era inaccesible.

En total se han recuperado 40 cadáveres. Con anterioridad, la portavoz de los ferrocarriles había dicho que dos de los 31 cuerpos llegados a los hospitales eran de empleados de PR. El ejército ha enviado tropas y ambulancias con personal médico para ayudar en las tareas. Además, un equipo de ingenieros militares viajaba a la zona en helicóptero para colaborar en el despiece de los restos del tren.