Recientemente, se hizo una petición a la Organización de las Naciones Unidas para que se multipliquen los esfuerzos de protección a la biodiversidad en aguas internacionales, debido a que investigadores indicaron que solo el 1 por ciento de de las zonas de alta mas se encuentran protegidas.

Los científicos provenientes de Estados Unidos, España, Canadá, Japón, Australia, Costa Rica, Trinidad y Tobago, Dinamarca, Irlanda del Norte, Sudáfrica, Kenia y Palaos, formaron un frente unido para realizar la petición al organismo internacional, pues la gran mayoría gran parte del porcentaje total de extensión de los océanos ha sido sometida a una explotación insostenible.

Haciendo énfasis en el tratado internacional para la conservación y el uso sostenible de zonas marinas situadas fuera de las jurisdicciones nacionales desarrollado en 2017, y tomado en cuenta la próxima cumbre de este año, César Bordehore lo siguiente:

“Debemos asegurarnos de que el próximo marco conserve la biodiversidad en alta mar y, a la vez, promueva un uso sostenible y equitativo”.

“Solicitamos maximizar la protección de la biodiversidad en aquellas zonas que están fuera de las jurisdicciones nacionales, estableciendo un red de Zonas Marinas Plenamente Protegidas para diversos hábitats en zonas estratégicas”.

Por otra parte, Bordehore destacó que “existen pruebas de que aquellas reservas marinas en mar abierto que están plenamente protegidas o cuentan con un grado elevado de protección contribuyen a preservar las poblaciones de peces y, por tanto, la explotación sostenible de los recursos pesqueros“, lo cual en palabras del científico, también ayuda a “proteger ecosistemas frágiles o valiosos, y a aumentar la resiliencia de los ecosistemas”.

“Reclamamos que el tratado proporcione un marco firme para evaluar las repercusiones medioambientales de las actividades en alta mar, utilizar criterios integrales y rigurosos de carácter global, llevar a cabo un control transparente y, en caso necesario, replantearse los procesos existentes a fin de combatir los efectos acumulativos”.

“Los océanos, que suponen la mitad del planeta Tierra, están en constante cambio a causa de la acción humana; “es el momento de conservar las zonas de alta mar con un marco jurídico adecuado que asegure la conservación de la biodiversidad y la capacidad de producción pesquera de los océanos y que, además, esa explotación sea más equitativa”, finalizó el investigador.