El Reino Unido anunció este viernes un acuerdo comercial pos-Brexit con Noruega, Islandia y Liechtenstein que reducirá tarifas en algunos productos y facilitará la migración de profesionales cualificados, si bien no será tan exhaustivo como lo era la pertenencia al mercado único europeo.

La ministra británica de Comercio Internacional, Liz Truss, celebró en un comunicado que el acuerdo “recorta significativamente” las tarifas para exportar a Noruega diversos tipos de queso elaborados en el Reino Unido, que podían dispararse hasta el 277 %.

También reduce aranceles y cuotas sobre la carne de cerdo, aves y otros productos, mientras que en Noruega e Islandia se reconocerá el origen de diversos vinos y bebidas alcohólicas británicas, entre ellas el whisky escocés.

“El acuerdo de hoy será un importante impulso para nuestro comercio con Noruega, Islandia y Liechtenstein, que permitirá incrementar una relación económica que ya representa 21.600 millones de libras (30.315 millones de euros)”, afirmó Truss.

Los tres países con los que se ha alcanzado el acuerdo no forman parte de la Unión Europea (UE), pero están integrados en el mercado único a través del Espacio Económico Europeo (EEE), por lo que hasta el pasado 1 de enero, cuando se ejecutó el Brexit, tanto las mercancías como las personas, el capital y los servicios circulaban sin fricciones entre esos Estados y el Reino Unido.

El Gobierno de Noruega dio la bienvenida en un comunicado al “uno de los acuerdos de libre comercio más amplios” que ha negociado ese país, un pacto que asegura “un entorno de trabajo predecible para los inversores, exportadores y proveedores de servicios”.

Subrayó, con todo, que el acuerdo “no es tan completo” como el Espacio Económico Europeo.

“Un acuerdo de libre comercio no ofrece un acceso similar al mercado británico. El acuerdo tampoco elimina diversas barreras comerciales” ni “prevé un conjunto común de regulaciones y principios de reconocimiento mutuo”, agrega el Ejecutivo noruego.

El pacto alcanzado hoy simplifica los visados necesarios para que “profesionales altamente cualificados” se muevan entre esos tres países y el Reino Unido, e incluye el reconocimiento profesional mutuo de enfermeras, abogados, veterinarios y otras profesiones.