La actividad del sector de servicios de Japón se contrajo en abril debido a que las medidas de emergencia para frenar la propagación del coronavirus afectaron a los negocios, aunque el ritmo de la caída fue el menor desde cerca del inicio de la crisis sanitaria a comienzos de 2020.

Las compañías enfrentan desafíos a su panorama de corto plazo debido a que el gobierno del primer ministro, Yoshihide Suga, evalúa extender un estado de emergencia en Tokio y otras grandes áreas más allá del 11 de mayo, lo que podría generar dudas sobre los Juegos Olímpicos.

El Índice de Gerentes de Compras (PMI) final del sector de servicios de Jibun Bank de Japón subió a 49.5 según cifras ajustadas por estacionalidad, desde 48.3 del mes previo, el ritmo más lento de contracción en la racha de 15 meses de cifras del PMI bajo la marca de 50 puntos, que separa el crecimiento de la caída en la actividad según una base de comparación mensual.

Los componentes de la encuesta mostraron que las empresas enfrentaron incertidumbre en el futuro cercano. Los negocios nuevos y pendientes continuaron contrayéndose, y los participantes de la encuesta informaron que las medidas de emergencia tomadas para contener la pandemia limitaron la demanda.

Los nuevos negocios de exportación en Japón sufrieron debido a que la demanda extranjera se mantuvo baja por el impacto en las ventas internacionales de las restricciones vigentes relacionadas con el coronavirus.

Sin embargo, la encuesta mostró que las empresas se mantuvieron optimistas sobre las perspectivas a largo plazo, ya que confiaban en que una distribución más amplia de vacunas estimularía una recuperación de la demanda.