Un pastor que se encontraba detenido en una cárcel de Argentina, contó con el beneficio de pasar 48 horas en libertad; sin embargo, nunca regresó al recinto penitenciario.

Por si fuera poco, ya estando prófugo de la justicia, el pastor Alejandro, como lo conocen en Buenos Aires, compartió una selfie en su estado de WhatsApp, en la que se le ve recostado en una cama, mientras una mujer lo besa en el cachete.

La mujer que lo acompaña en la foto es nada más y nada menos que la esposa de otro pastor detenido y quien fue su compañero de celda.

‘Los hermanitos’, como se les conoce a los presos cristianos, están indignados por lo ocurrido, es por ello, que le han advertido que si llega a ingresar una vez más a prisión, le harán pagar su traición.