• El pasado martes, el rover convirtió con éxito dióxido de carbono en oxígeno durante la primera prueba de su instrumento Moxie, luego de calentar durante aproximadamente dos horas, el módulo produjo 5,4 gramos de oxígeno, lo suficiente para sostener a un astronauta durante unos 10 minutos.

El tamaño es aproximadamente de una tostadora, la cual es parte de una demostración de tecnología instalada en el vehículo. Si este experimento tiene éxito, podría ayudar con la exploración humana de Marte en el futuro.

El instrumento funciona dividiendo las moléculas de dióxido de carbono, que incluyen un átomo de carbono y dos átomos de oxígeno. Separa las moléculas de oxígeno y emite monóxido de carbono como producto de desecho.

El administrador asociado de la Dirección de Misiones de Tecnología Espacial de la NASA, Jim Reuter en un comunicado declaro: “Este es un primer paso fundamental para convertir el dióxido de carbono en oxígeno en Marte”.

Así mismo señaló que “Moxie tiene más trabajo por hacer, pero los resultados de esta demostración de tecnología son prometedores a medida que avanzamos hacia nuestro objetivo de ver algún día humanos en Marte. El oxígeno no es solo lo que respiramos. El propulsor de cohetes depende del oxígeno, y los futuros exploradores dependerán de la producción del propulsor en Marte para hacer el viaje a casa”.

En una próxima prueba, Moxie probablemente generará hasta 10 gramos de oxígeno por hora. Además ejecutará nueve más durante los próximos dos años, y el equipo de investigación utilizará los datos para diseñar las generaciones futuras.

De igual forma una de las metas que el equipo de investigación tiene es que el módulo supere los límites con los que fue diseñado.

Durante la primera fase, el equipo evaluará el funcionamiento del instrumento, en la segunda Moxie funcionara en diferentes condiciones, como la hora del día o diferentes estaciones y durante la tercera y última: “vamos a ir más allá, probando nuevos modos de operación o introduciendo giros inesperados, como una corrida en la que comparamos operaciones a tres o más temperaturas diferentes», recalco Michael Hecht, investigador principal de Moxie en el Observatorio Haystack del Instituto de Tecnología de Massachusetts.

Los resultados positivos de esta primera prueba aumenta la posibilidad del aterrizaje de humanos en el planeta rojo.