“Excelencias, presidente Biden y honorables jefes de estado, mi nombre es Xiye Bastida, y soy una activista por la justicia climática, nacida y criada en México”.

Una joven mexiquense de 19 años arrancó así su discurso durante la Cumbre Climática 2021, celebrada de forma virtual este 22 de abril.

Ante 40 líderes mundiales, entre los que se encontraban el presidente ruso Vladimir Putin, o el mandatario chino, Xi Jinping, la adolescente alzó la voz, y acusó a los gobernantes de “perpetuar y defender los dañinos sistemas del colonialismo, la opresión y el capitalismo”. Además, les pidió aceptar que la era de los combustibles fósiles “ya terminó”, y que es el momento de emprender una transición global hacia las energías renovables.

Su intervención se convirtió en uno de los momentos más emotivos de la cita. El mundo aplaudió su coraje, su madurez, y su oratoria.

  • Una infancia en el Estado de México

Xiye Bastida nació en el Estado de México, en San Pedro Tultepec, y pertenece a las comunidades indígenas otomí y tolteca.

En 2015, su pueblo sufrió unas sequías devastadoras y prolongadas. La alteración del clima afectó a los cultivos, a los agricultores locales, y al abasto de agua.

“Nuestro lago se estaba secando porque no teníamos lluvias. Vivimos con los ciclos de la Tierr,a y que las precipitaciones no lleguen cuando es temporada de lluvias, es muy loco. Cuando no llueve, la tierra se seca, y nosotros dependemos de ella; es nuestro sistema de apoyo. Después, tuvimos cantidades masivas de lluvias que no paraban”, dijo Bastida, en entrevista con Nexus Media.

Poco antes, Xiye y su familia se habían marchado a vivir a Nueva York. La estancia en un principio solo iba a durar un año, aunque finalmente se extendió. Allí, visitó Long Island y se asustó al conocer los estragos que había causado el huracán Sandy en 2012. Entonces comprendió que la sequía en su pueblo y los fenómenos meteorológicos extremos no eran eventos aislados, sino que se debían a la crisis climática. Así fue como comenzó su activismo.

La adolescente mexicana empezó a empapelar con carteles su escuela secundaria de Manhattan para alertar de los efectos de la crisis climática. Junto a otros compañeros, creó un grupo ambiental, y se acercó a organizaciones como Peoples Climate Movement, Sunrise Movement y Extinction Rebellion -hoy forma parte de sus consejos administrativos-. También creó un programa para entrenar a activistas jóvenes que quisieran luchar por el medio ambiente. Y en marzo de 2019, movilizó a 600 estudiantes de su escuela para que se unieran a una protesta por la emergencia climática.

“Recuerdo cuando tenía 12 años en México, y creía que sabía cómo iba a ser mi viaje escolar. Estaba segura de que iba a estudiar veterinaria y vivir en París, relata en una publicación de Instagram del 2019. “Pero luego me di cuenta de que mi misión era promover la justicia climática y ambiental, poniendo el foco en las comunidades que han vivido en equilibrio con la naturaleza, antes de ser blanco de explotación y contaminación”, agregó.

En 2019, la mexiquense recibió en el puerto de Nueva York a la activista sueca Greta Thunberg, quien había cruzado el Océano Atlántico en un viaje de dos semanas, a bordo de un velero “cero carbono”.

Bastida define a su compañera europea como una persona “tímida”, y “con los pies en la tierra”. Explica que su mensaje “ha sido perfecto”, porque no es político y aboga por la ciencia. Sin embargo, no le gusta que los medios afirmen que ella es la “Greta Thunberg mexicana”, porque siente que no es así.

en julio de 2020 se animó a escribir un artículo titulado “no me llamo Greta Thunberg”. Con esto quería exponer que las propuestas de ambas se centran en temas diferentes, y en esto principalmente reside su fuerza. Mientras que la joven sueca pide que se escuche a los científicos, a Xiye le preocupa principalmente lo que ocurre en las comunidades indígenas, que se ven gravemente afectadas por las sequías, los incendios forestales, la pérdida de cosechas y el abuso de los derechos humanos, tal y como denunció este jueves 22 de abril en la cumbre.

  • En su opinión esto convierte a la crisis climática en una crisis social.

“A mi querida amiga Greta Thunberg, quiero agradecerle su resiliencia, su apoyo y el dejar siempre en claro que no quiere que el movimiento climático gire solo en torno a ella, sino que eleve más las voces de las comunidades en primera línea”, escribió la mexicana.

En septiembre de 2019, Xiye se convirtió en una de las líderes principales de Fridays for Future, un movimiento juvenil internacional en el que también participa Greta, y que entre el 20 y 27 de septiembre de ese año logró reunir a siete millones de manifestantes en las calles para exigir acciones por el clima.

Aunque el COVID-19 no le ha permitido continuar con su activismo en la forma que le gustaría, su esfuerzo ha dado sus frutos. En este Día Internacional de la Madre Tierra participó en la Cumbre Climática 2021. También es cofundadora de Re-Earth Iniciative, una organización sin ánimo de lucro que realiza seminarios webs y enseña a las personas interesadas, a participar e involucrarse en el movimiento climático. También estudia en la Universidad de Pensilvania.