Socializando el concepto de  Democracia

 

 

 

La democracia es el destino de la humanidad;

la libertad su brazo indestructible”

Benito  Juárez García

 

México, se reconoce como una cultura occidental y por esta situación geográfica, en nuestro devenir histórico se sitúa como un país heredero de las civilizaciones europeas, (en lo que a formas de gobierno se refiere) ya que a partir del siglo XVI cuando fue colonizado, el ahora llamado continente americano, imponiéndole los sistemas de gobierno de aquella época; sin embargo, todo acontecimiento político y social ocurrido en Europa impactaba de manera indirecta en la vida social de nuestro país.

Es así, que después del movimiento de independencia de las 13 colonias de Norteamérica y su posterior separación del imperio británico, así como el levantamiento del pueblo francés en contra de la monarquía de los Borbones, los ciudadanos de la llamada Nueva España se ven motivados a manifestar sus ideales de independencia, ejemplo que tomaría posteriormente toda América Latina.

Al implementarse nuevas formas de gobierno en nuestro país, durante el siglo XIX con distintos liderazgos que alcanzaban el poder por la vía de las armas en repetidas ocasiones, o a través de elecciones en el menor de los casos, es que los liberales de aquella época empleaban la palabra democracia, y este concepto empezaba a conocerse mayormente en la sociedad.

Si bien, el término democracia es tan antiguo como las propias culturas helénicas, es hasta mediados del siglo XIX  y durante el XX que la mayoría de los pueblos de todo el mundo ve en el  sistema democrático como la única vía pacífica de acceder al poder a través del voto ciudadano.

Etimológicamente la palabra democracia viene de los vocablos griegos, (demos) que significa pueblo, y (Kratos) poder, por lo que estrictamente quiere decir Gobierno del Pueblo, y es el significado más aceptado, además de que a través del voto libre y secreto de la ciudadanía se elige a los representantes de un gobierno para un periodo determinado, lo que da al pueblo el poder para exigir a quienes acceden a los cargos públicos, todo aquello que la misma sociedad le demande para beneficio de la colectividad.

La “democracia”, se entiende como una doctrina política, y forma de organización social, misma que cuenta con diversas características dentro de las cuales destacan: la libertad individual, la representatividad, la libertad de prensa y opinión, la alternancia en el poder, igualdad ante la ley, la limitación del poder de los gobernantes, entre otras; pero como podemos advertir estas particularidades enriquecen y fortalecen el estado de derecho de un pueblo, y animan a la sociedad a ser más participativa en procesos democráticos que buscan la renovación de las autoridades.

En la Constitución Política de los Estado Unidos Mexicanos, el término Democracia, se encuentra plasmado en el artículo 40, que a la letra dice:

“Es voluntad del pueblo mexicano constituirse en una República representativa, democrática, laica y federal, compuesta por Estados libres y soberanos en todo lo concerniente a su régimen interior, y por la Ciudad de México, unidos en una federación establecida según los principios de esta ley fundamental.”

Generalmente la doctrina reconoce tres tipos de democracia, en relación a la participación ciudadana:

La primera de ellas es la democracia indirecta o representativa y es aquella donde los ciudadanos ejercen el poder político a través de sus representantes mediante el voto, en elecciones libres y periódicas.

La democracia directa, es justamente el modelo original de los antiguos griegos, y consistía en que los mismos ciudadanos, sin intermediarios, participaban directamente en la toma de decisiones de carácter político y público.

Y por último, la democracia participativa, cuyo modelo es el de una organización que procura otorgar a los ciudadanos una mayor capacidad de intervención e influencia en la toma de decisiones de carácter público, mediante otros mecanismos adicionales al sufragio previstos en la normatividad.

El vocablo al que hoy nos referimos, es mencionado constantemente por la ciudadanía, pero al ser una palabra sencilla de referir, no debemos olvidar que una sociedad democrática es aquella que tiene el poder de avanzar hacia un mayor desarrollo individual o colectivo, siempre y cuando ejerzan su derecho al voto, el cual está consagrado en nuestra carta magna.

M. en D. Raúl Flores Bernal

Catedrático Universitario

Especialista en Derecho Electoral y DDHH.