• El 75% de la minería de bitcoin se produce en China, lo cual conlleva a un gran volumen de consumo de energía que llegaría en 2024.

De acuerdo a la revista científica Nature, el 75% de la minería del bitcoin se realiza en China, lo cual se puede convertir en un problema energético, por las emisiones de carbono que genera producir la famosa criptomoneda.

Aunque el algoritmo de prueba de trabajo o Proof of Work (PoW), usado para minar, ha permitido que la cadena de bloques de BTC funcione de manera relativamente estable, se han detectado varios comportamientos inesperados.

En primer lugar, el artículo señala que el atractivo incentivo financiero de la minería de la criptodivisa en alza ha provocado una “carrera armamentista” en hardware de la actividad, que ha evolucionado.

Inicialmente, los mineros usaban una CPU básica de computadoras de uso general. Luego, comenzaron a usarse más Unidades de procesamiento gráfico (GPU), con más potencia y tasas de hash (las direcciones generadas o códigos) más altas. Finalmente, se introdujeron los circuitos integrados específicos de la aplicación (ASIC que implica la segmentación de chips) que están optimizados para realizar cálculos hash. En definitiva, son circuitos más potentes que la GPU.

Según la revista, la producción de la criptomoneda, así como el hardware empleado, ha hecho que el consumo de energía se eleve considerablemente, por lo cual Nature recalca que “el creciente consumo de energía y los impactos ambientales de la cadena de bloques de esta criptomoneda han planteado problemas para muchos países, especialmente para China.”

Debido a la proximidad a los fabricantes de hardware especializado y al acceso a electricidad barata, la mayor parte del proceso de minería se ha llevado a cabo en China, haciendo que China sea uno de los países que más consumen energía en el mundo.

Por su parte, la empresa de minería de Bitcoin con sede en el Reino Unido, Argo Blockchain, realizó un informe que sugiere también que el 75% de la minería de Bitcoin se realiza en China, donde se fabrica “moneda de sangre”, término con el que se describe la producción de Bitcoin minada con el uso de combustibles fósiles.