Un gol de Mason Mount en el primer tiempo y otro de Ben Chilwell les dieron la victoria a los londinenses en Sevilla, donde se jugó el encuentro; la revancha se disputará en Stamford Bridge y habrá en juego un pasaporte a las semifinales.

Chelsea dio un gran paso hacia las semifinales de la Champions League tras vencer 2-0 al Porto en la ida de los cuartos de final, disputada este miércoles en Sevilla por las restricciones sanitarias en Portugal. El equipo londinense, que jugaba como visitante, se impuso con los goles de Mason Mount (32 minutos), después de recibir un gran pase de Jorginho, y Benjamin Chilwell (85 minutos), tras un error defensivo de los portugueses, que tuvieron al arquero argentino Agustín Marchesín desde el inicio.

Si bien el equipo portugués comenzó mejor y tuvo un par de aproximaciones al arco del equipo inglés, no pudo convertir. Y los dirigidos por Tomas Tuchel aprovecharon la ocasión que tuvieron en los pies de Mason Mount. El juvenil, que progresó de la mano de Frank Lampard (ex entrenador de los Blues), no lo pensó dos veces y, tras recibir el balón en la puerta del área, fusiló a Agustín Marchesín con un derechazo inatajable. El gol valía doble: era importante por la ventaja, pero también por haber sido anotado como visitante.

En el segundo tiempo, Porto hizo méritos suficientes para llegar al empate. Pero cada vez que se acercó al área de los ingleses apareció Edouard Mendy, el arquero de Chelsea, para salvar a su arco. Ni el colombiano Luis Díaz ni el francés Moussa Marega, la referencia ofensiva del equipo portugués, pudieron convertir. Chelsea se replegó, pero cada vez que tuvo la posesión en ataque fue punzante. Pudo haber aumentado luego de un disparo lejano de Antonio Rudiger. Marchesín controló con esfuerzo. Del rebote en el ex arquero de Lanús a punto estuvo de anotar Kai Havertz. Fue un aviso.

Otro error individual del equipo luso, esta vez del mexicano Jesús Corona, les dio el segundo gol a los visitantes. El azteca enganchó hacia adentro cerca de su área y Ben Chilwell le extirpó el balón. El lateral devenido extremo aceleró, gambeteó hacia afuera a Marchesín y definió con el arco libre, sin oposición. Premio al equipo que supo cuándo y cómo atacar. Porto quedó a mitad de camino entre la posesión y su falta de ideas. Tendrá un trabajo enorme para dar vuelta la serie en Londres. El pasado reciente, luego de eliminar a Juventus en octavos de final, refleja que para los portugueses no hay imposibles.