Francia afronta este mes su tercer confinamiento en un año, en un nuevo intento por frenar el avance de la pandemia de Covid-19 que aunque es más ligero que los anteriores, de marzo y noviembre cerrarán escuelas y los comercios considerados no esenciales.

Hasta esta semana había 19 departamentos, incluido París, con restricciones que se sumaron al toque de queda generalizado desde las siete de la tarde hasta las seis de la mañana.