Ante la inconformidad sobre el registro de la geolocalización que tiene que hacer el usuario de la banca mexicana a la hora de enviar dinero y a unos cuantos meses de que entró en vigor la obligatoriedad de los bancos de verificar los datos biométricos de sus clientes, la compañía Incode levantó 25 millones de dólares para llevar su tecnología de validación de identidad a través de reconocimiento facial a más empresas en Estados Unidos y en Europa.

Dicha ronda de financiamiento Serie A por 25 millones de dólares fue encabezada por el fondo inglés DN Capital y por el estadounidense 3L Capital y contó con la participación de Framework Ventures, Walter Ventures, FJ Labs y DILA Capital y Ricardo Amper, fundador y director ejecutivo de Incode Technologies, cree que los recursos le ayudarán a la compañía a crecer cuatro veces el crecimiento de 2020 y a triplicar el número de trabajadores en las tres oficinas con las que cuentan en México, Estados Unidos y Serbia.

Amper y un grupo de emprendedores mexicanos, estadounidenses y serbios fundaron Incode en 2015. Su primer producto no fue uno de identidad digital, sino una aplicación que encontraba las fotografías de un usuario que estuvieran almacenadas en el dispositivo de uno de sus amigos. La tecnología necesaria para que Incode pudiera verificar la identidad de sus usuarios se convirtió en el producto central de la compañía, que pasó del modelo negocio a consumidor (B2C) al modelo negocio a negocio (B2B).

“Usando reconocimiento facial te empezaban a llegar tus fotos; el problema que esto generaba es que si el sistema se equivocaba, enviaba las fotos a otras personas. Nos vimos forzados a desarrollar una tecnología que fuera sumamente eficiente y se volvió uno de los mejores motores biométricos del mundo. Vimos una oportunidad para cambiar el modelo de negocio de la identidad”, dijo Amper.

La identidad, según el emprendedor, suele verificarse de dos formas: una presencial, en una sucursal bancaria, por ejemplo, un trabajador del banco revisa los documentos de su cliente y verifica su identidad de forma física; mientras que la otra forma consiste en que el usuario carga sus documentos en internet junto con una identificación y un empleado del banco verifica la identidad del usuario de forma remota.

La tecnología de Incode es la responsable de que en Citi o en Banorte, dos de los mayores bancos de México, la institución pueda verificar la identidad de sus usuarios a través de medidas biométricas. Incode permite que quienes no estén cerca de una sucursal bancaria, puedan acceder a sus servicios financieros mediante un dispositivo móvil, de forma más sencilla y expedita, a través de la verificación de la autenticidad de su identificación y de las medidas biométricas de su rostro.

Para Amper, México es uno de los países más sofisticados en identidad digital. El uso que ha hecho el Instituto Nacional Electoral (INE) de los datos biométricos de la ciudadanía tanto para las elecciones como para la verificación de la identidad en la banca han hecho que el país se posicione por encima de otras naciones en materia de identidad digital contra fraudes y el emprendedor ve estas características como una ventaja frente a su expansión en los mercados europeo y estadounidense.

A estas ventajas de haber partido de los mercados mexicano y latinoamericano se suman las dificultades que Incode ha tenido que enfrentar en estos mercados: el número de fraudes que ocurren en la región, la preponderancia de teléfonos de baja gama entre la población, la brecha de cobertura digital que experimentan los países y la intensa competencia con compañías de todo el mundo.

“Al poder crear el mejor producto de México, lo que terminó pasando es que creamos el mejor producto del mundo, es decir cuando este producto lo empiezan a usar empresas estadounidenses, como por ejemplo bancos o empresas de criptomonedas, se dan cuenta de que es mucho más sólido, que está acostumbrado a ser mucho más preciso a la hora de detectar identificaciones falsas y que no tiene problemas para operar en teléfonos de gama baja, al haber tenido como primer mercado el de Latinoamérica, cuando llegamos Estados Unidos vimos que era superior a lo que el mercado ofrecía”, dijo.

Frente a las críticas que han surgido en torno a la seguridad de los datos biométricos y a la proporcionalidad del tipo de políticas que incentivan la identidad digital, el argumento de Amper es categórico: en la mayoría de los casos, la verificación de identidad digital es más segura que de forma presencial.

Además de que la plataforma de Incode está en consonancia con las legislaciones en materia de privacidad y protección de datos de todo el mundo, de acuerdo con Amper, cuando un usuario va a una sucursal bancaria, el trabajador del banco sabe su localización y su rostro, con lo que el proceso de verificación de identidad presencial guarda muchas similitudes con el de identidad digital.

“El nivel de seguridad que tienes en una sucursal, con un humano verificando tu identidad, es muchas veces menor que de forma digital, con inteligencia artificial. Un humano no puede detectar en la mayoría de las ocasiones una identificación falsa, algo que la tecnología sí puede hacer”, dijo.

 

 

Con información de medios