La escuela y la comunidad no pueden disociarse, las cátedras de derecho electoral si bien están dirigidas particularmente a los estudiosos de esta ciencia, resulta necesario en estos días, socializar este conocimiento entre la población en general, considerando que la vida democrática de un pueblo se mide por el nivel de participación de sus integrantes.

En el contexto actual, los escenarios utópicos donde exista armonía, paz social y respeto por los derechos de las personas, se construyen día a día y a través de diversos medios, entre ellos uno fundamental, la educación. Por ello y con el objeto de lograr arribar al escenario ideal del ser humano en relación con sus pares y su entorno social, es necesario contar con la participación rectora de las instituciones, motivando su inclusión, para lo cual se requiere una mayor difusión y fortalecimiento de las áreas académicas que forman parte de las universidades del país.

Esta circunstancia es de suma importancia, dado que, las instituciones educativas están (y siempre han estado) estrechamente vinculadas a la esfera pública, ya que de ellas emanan los profesionistas que día a día construyen nuestro país, y el área del derecho no es la excepción, por lo anterior, podemos asumir que es en las aulas universitarias; donde catedráticos y alumnado construyen conocimiento, y con él nuevas realidades de cara al futuro.

Debemos ser conscientes que el aprendizaje de la materia electoral, se adquiere con la colaboración responsable del propio educando, al aceptar la corresponsabilidad de participar activamente en su más cercano entorno, aplicando estrategias grupales y de intervención que permitan la retroalimentación, lo que llamaríamos una convivencia educativa democrática.

Por su parte, el docente debe asumir con responsabilidad vincular los conocimientos en materia electoral con la vida cotidiana, a efecto de construir escenarios reales y prácticos para el alumno, ya que de ello dependerá en gran medida, su participación activa en los procesos electorales, mismos que contribuyen día a día en la consolidación de la democracia, entendiendo a esta, como un proceso permanente, en constante cambio y construcción.

Por último, quisiera expresar mi más amplio reconocimiento a mis compañeros y compañeras docentes, ya que a pesar de las circunstancias sanitarias que se viven en la actualidad, han puesto su mayor esfuerzo y capacidades para transmitir sus conocimientos a la comunidad universitaria, cumpliendo con la alta responsabilidad que nos ha encomendado la sociedad, mediante herramientas tecnológicas que muchos desconocíamos, y a las cuales, nos hemos tenido que adaptar con rapidez; lo que sin duda, ha hecho más complejo, pero no por ello menos importante el proceso de enseñanza-aprendizaje.

 

Raúl Flores Bernal

Especialista en Derecho Electoral y DDHH Catedrático Universitario