Un hombre de 92 años que se encontraba con grandes afectaciones a causa del Covid-19, murió el lunes 11 de Enero en la clínica privada de Buenos Aires en la que se encontraba hospitalizado. Después de que un juez autorizará que el paciente recibiera dióxido de cloro, cuyo uso no está autorizado en el país.

El juez Javier Pico Terreno hizo lugar al amparo presentado y dispuso que el Sanatorio Otamendi y Miroli administrara al paciente la sustancia que le había sido indicada por su neurocirujano particular. La clínica apeló la medida, pero debió realizar la práctica, aunque aclaró que lo hacía fuera de su responsabilidad.

El uso de dióxido de cloro para casos de COVID-19 fue desaconsejado por la Sociedad Argentina de Infectología (SADI) y la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat).

Según el dictamen, el pasado 7 de enero, un día después de que su madre falleciera también por coronavirus, Lorenzo presentó una medida cautelar, que posteriormente fue apelada por la clínica, para que el Sanatorio Otamendi proveyera “con carácter urgente” el tratamiento al marido de su madre.

El neurocirujano Dante Converti, médico ajeno al sanatorio en el que estaba internado el hombre y especialista en medicina biológica, había expresado que el paciente “se encuentra en muy grave estado de salud”, por lo que se solicitaba la “autorización de manera muy urgente” para el tratamiento con dióxido de cloro, un aviso que el juez definió como “categórico y determinante”.

Asimismo, en agosto de 2020, el Ministerio de Salud de Argentina emitió un comunicado en el que remarcó que la utilización de dióxido de cloro para el tratamiento de covid-19 u otras enfermedades “no cuenta con estudios que demuestren su eficacia y no posee autorización alguna por parte del ministerio para su comercialización y uso”.

“La ingesta de dióxido de cloro puede causar irritación en el esófago y estómago, dolor abdominal, náuseas, vómitos, diarrea e intoxicaciones severas, entre otras complicaciones que pueden incluir graves trastornos hematológicos, cardiovasculares y renales”,