La tasa de mortalidad en Estados Unidos supera los 350,000 la mañana de este domingo, ya que expertos anticipan otro aumento en los casos y en las muertes derivadas de las reuniones navideñas y del año nuevo.

Los datos obtenidos por la Universidad Johns Hopkins mostraron que Estados Unidos supero el umbral esta mañana. Mas de 20 millones de personas en el país se han infectado.

Estados Unidos ha comenzado a utilizar dos vacunas contra el coronavirus para proteger la salud de los trabajadores y de las personas mayores de 80 años, pero la implementación del programa ha sido criticada ya que se considera lenta y caótica.

Los funcionarios a cargo de la Operación Speed Warp del gobierno federal se habían fijado una meta de vacunar a 20 millones de americanos para el final del 2020 pero hasta el sábado en la noche según un recuento de Bloomberg News, únicamente se habían administrado 4.3 millones de vacunas, es decir a 1.3% de la población de los Estados Unidos.

Cerca de 13.1 millones de dosis de las producidas por Pfizer y la Moderna fueron distribuidas en Estados Unidos el sábado por la noche, de acuerdo con el recuento de Bloomberg News.

Varios estados han reportado un aumento considerable de casos en los días previos, incluidos Carolina del Norte y Arizona. Los propietarios de funerarias en Carolina del Sur afirman que están inundados de cuerpos.

Adicionalmente, estados como Florida, Colorado y California, han reportado nuevos casos de la nueva cepa que se vio por primera vez en Reino Unido. Se dice que la cepa es mas contagiosa y ha ocasionado restricciones de viaje en Gran Bretaña.

Estados Unidos ha reportado el mayor índice de muertes por COVID 19 en el mundo, seguido por Brasil, que ha reportado mas de 195,000 muertes.
De acuerdo con los 350,000 muertos, aproximadamente el 0.1% de los 330 millones de población total de los Estados UNIDOS ha muerto por complicaciones asociadas al COVID 19.

Mientras tanto, según estimaciones de los CDC, la enfermedad de la influenza se ha relacionado con entre 140.000 y 810.000 hospitalizaciones y entre 12.000 y 61.000 muertes al año desde 2010. Entre 2019 y 2020, se estima que 22,000 personas murieron en los EE. UU. después de contraer la influenza, y se estima que 400,000 personas fueron hospitalizadas con la enfermedad.