Se acabó 2020.

Para empezar, permítanme hacer un brevísimo recuento de un año por demás complejo y paradigmático.

 

Por estas fechas conocimos del surgimiento de un nuevo virus en China que se propagaba como el fuego. Se trasladó rápidamente a Europa, a Estados Unidos y de ahí “brincó”, ante la falta de controles, a México y otros países. Hoy, desgraciadamente en México llegaremos a 125 mil fallecimientos directamente causados por el Covid-19 oficialmente reconocidos, más alrededor de 150 mil defunciones adicionales causadas directa e indirectamente por la pandemia y los problemas del sistema de salud.

 

2020 también será recordado porque 11 millones de personas pasaron a las filas de la pobreza, ello implica el colapso de la clase media y evidentemente un aumento significativo en la brecha entre ricos y pobres. Así, el año que finalizó.

 

Hoy, la Pandemia se encuentra en su peor momento y en los próximos meses se profundizará la crisis económica, aun así, predecir el futuro inmediato en este año que inicia se ha vuelto una labor titánica, ante ello, creo que lo más pertinente será seguir delineando qué elementos o cuestionamientos nos podrán ser de utilidad para que nuestras organizaciones o empresas sobrevivan en este 2021 (en columnas anteriores he dado algunos pincelazos al respecto).

 

Convengamos pues que un cambio en el calendario no modifica la realidad objetiva, pero sí crea la ocasión al interior de las organizaciones para replantear el análisis, para revisar datos y expectativas y, desde luego, afinar la estrategia.

 

Transformación es una de las palabras que mejor describirá el escenario complejo que experimentaremos. 2021 se presenta como un juego nuevo, lleno de contrastes y nace con un bando de niebla encima, por ello, ¿qué interrogantes debemos hacernos? He aquí mi propuesta:

 

  • En 2020 todos nos adaptamos de manera reactiva, ¿2021 deberemos seguir “adaptándonos” de la misma forma? Para nada, lo ideal es que desde hoy planees de manera estratégica cada paso.

 

  • ¿Tienes procesos o actividades que ahora puedes/ debes eliminar para liberar energía y recursos? Recuerda, el miedo o el exceso de cautela no son buenos consejeros.

 

  • ¿Qué hiciste razonablemente bien en 2020? Aquí agrega todo el tiempo que lograste aprovechar con tu familia y sigue en ello.

 

  • ¿Quién creció más en tu ramo y qué fue lo que hizo que le funcionó? Observa ideas y actividades, evalúalas con objetividad.

 

  • ¿Qué tan integrada está la tecnología, lo digital en tu organización/empresa? Quienes no tengan claro este punto están destinados a fracasar.

 

  • Y finalmente, ¿Tienes al equipo óptimo para el futuro?

 

Algo sí puedo asegurarte, al responder estas preguntas el año 2021 será notoriamente mejor que el año que concluye. Así pues, transformarse o morir, ese es el nombre del juego.

 

Bienvenido 2021.

 

Julián Pulido Gómez

*Maestro en Administración Pública (INAP)

Twitter: @jpulidogomez