Joe Biden, presidente electo de Estados Unidos, recibió la vacuna contra el COVID-19 en un esfuerzo por aumentar la confianza en su seguridad de cara a su distribución generalizada entre la población el próximo año.

Asimismo, su esposa Jill, recibió la primera dosis de la vacuna de Pfizer en el Hospital Christiana de Newark, Delaware. El acto se transmitió en vivo para incrementar la confianza en el despliegue médico contra la pandemia. En 21 días, el 11 de enero, debería recibir la segunda dosis, poco antes de que asuma como mandatario.

Biden dijo a los estadounidenses que “no hay nada de qué preocuparse” cuando se vacunen y que mientras tanto deben seguir usando máscaras y “escuchando a los expertos”. Además, reiteró la importancia de “mantener la distancia social”, y de cara a las Fiestas, pidió que la gente que “no tiene que viajar, que no lo haga”. Además, destacó la labor del personal sanitario, a quienes calificó de “héroes”.