Estimado lector, lamentablemente nada de lo que está pasando es una casualidad. Todo tiene que ver con la forma en la que tratamos a nuestro planeta, la deforestación de nuestros bosques y selvas, la reducción del hábitat en la que viven las especies salvajes y la contaminación son factores que pueden ser y transmitir a humanos enfermedades desarrollables.

Por estas razones virus como el COVID-19 sean cada vez más frecuentes, según lo estima el programa para el Medio Ambiente de la ONU, además las prácticas hacia los animales en las granjas son un factor agravante.

La producción industrial de carne y la crianza de animales es altamente destructiva, depende del terrible sufrimiento de los animales, de las dificultades de las y los trabajadores, y del mal uso de los recursos de nuestro planeta.

Varias organizaciones internacionales ya han advertido que los animales que se preparan para consumo de alimento están en condiciones deplorables ya que viven en espacios tan pequeños que no tienen espacio para moverse, veces muchas ni siquiera pueden darse la vuelta o estirar sus alas. Así mismo para promover el rápido crecimiento de los animales hacen un uso desmesurado de animales. Esto hace que los virus sigan mutando y que los periodos de los ser cada vez efectivos. Hay que hacer conciencia ya que si tú vivieras en un ambiente tan estresante tendríamos tendencia ser más propensos a las enfermedades. Y al vivir con tantos individuos cerca, transmitirías estas enfermedades a los demás y es lo mismo con los animales que posiblemente podrían contagiar a los humanos.

La ONU, por su parte, encontró este 2020 que la cría intensiva de animales es responsable de más de la mitad de todas las enfermedades infecciosas que se han transmitido entre animales y personas desde 1940. Esto es así, entre otras razones, porque estas granjas usan antibióticos para desestresar a los animales que los vuelven cada vez más resistentes a las bacterias. No obstante, también tiene que ver que la población humana se expande cada vez más en áreas vírgenes construyendo vecindarios o introduciendo animales para domesticarlos o consumirlos, pero alterando el sistema ecológico.

Es momento de cambiar nuestra situación, no podemos seguir tratando a los animales de esta manera si queremos tener un futuro cercano en armonía con los demás seres vivos y también con nuestro alimento.

Por ello, es que hay que emprender un nuevo llamado a que las autoridades Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) y la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) ordenen desde el centro de la República una revisión minuciosa de la situación en todas las granjas industriales.

Finalmente, hay que buscar la eliminación gradual de la crianza industrial. Como dice el informe de la organización World Animal Protection, “el abandonar este sistema cruel e ineficiente, que depende del uso excesivo de antibióticos, es de vital importancia para proteger la salud de las personas, los animales y las economías de futuras pandemias”.