La colaboración científica es una forma de hacer mejor ciencia, dice Funes Argüello
• En la Reunión de Verano de la Comisión de Iniciativas Internacionales de la Association of Public and Land-grant Universities, Miguel Armando López Leyva detalló el Subsistema de Humanidades de la UNAM
El conocimiento no se detiene en las fronteras; la ciencia se enriquece con la diversidad de miradas, contextos, tradiciones y necesita del sur global, del cual México forma parte, para lograr una comprensión más amplia de lo que somos y del mundo que habitamos.
La coordinadora de la Investigación Científica de la UNAM, María Soledad Funes Argüello, expresó lo anterior al participar en el panel “Research in Mexico: Opportunities & What You Should Know” de la Reunión de Verano de la Comisión de Iniciativas Internacionales de la Association of Public and Land-grant Universities (APLU).
La cooperación científica, más allá de cualquier coyuntura, es una forma de hacer mejor ciencia, agregó en la sesión moderada por el coordinador de Relaciones y Asuntos Internacionales de la UNAM, William Lee Alardín.
Ante el coordinador de Humanidades, Miguel Armando López Leyva, aseveró que las universidades públicas de investigación en México, Estados Unidos y Canadá existen para servir a nuestras sociedades. Ese propósito compartido es la base más firme para colaborar.
En este contexto, recordó que en la UNAM ese trabajo se realiza en dos frentes que se complementan: el Subsistema de la Investigación Científica, que reúne 25 institutos, cinco centros y seis campi foráneos distribuidos en el país, con cerca de tres mil 200 investigadoras, investigadores y personal técnico académico. Se opera infraestructura científica nacional que funciona con carácter de bien público, como 21 servicios nacionales, entre ellos el Sismológico.
También se lleva a cabo en las 16 facultades, 10 unidades multidisciplinarias (facultades de Estudios Superiores) y cinco escuelas nacionales de Estudios Superiores. Si sumamos todo, la UNAM cuenta con más de seis mil 500 integrantes del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores, mantiene aproximadamente seis mil 500 proyectos de investigación vigentes, además de 42 programas de posgrado con más de 33 mil estudiantes.
En la Unidad de Posgrado, Funes Argüello enfatizó que la Universidad Nacional cuenta con sedes y escuelas de extensión en el extranjero, varias en Estados Unidos y Canadá, que pueden servir como punto de aterrizaje para actividades conjuntas.
Con perspectiva regional
A su vez, Miguel Armando López explicó que el Subsistema de Humanidades consta de 30 entidades: institutos, centros y programas universitarios. Adicionalmente con las unidades Académica de Estudios Regionales, y de Investigación sobre Representaciones Culturales y Sociales, ambas ubicadas en Michoacán, cuyo propósito es realizar investigación con perspectiva regional. También incluye espacios culturales como museos, entre ellos el de las Constituciones.
Lo conforman mil 49 investigadoras e investigadores y 652 técnicos académicos, quienes se distribuyen en 30 instancias. Con América del Norte tenemos relación, y resultados como 64 libros en coordinación con universidades de la región, o 109 proyectos de investigación en distintas áreas de interés. Ejemplo de ello es el Consorcio Binacional UNAM-Universidad de Arizona en Migración, Derechos Humanos y Seguridad Humana, resaltó.
De acuerdo con López Leyva, también se participa mediante las cátedras extraordinarias; intercambio de estudiantes, profesorado y personas investigadoras; el programa Jóvenes hacia la Investigación; o las becas posdoctorales.
En tanto, la subsecretaria de Desarrollo Tecnológico, Vinculación e Innovación de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, Celina Peña Guzmán, dijo que el conocimiento debe formar parte de las decisiones estratégicas del país y articularse con la educación superior, el desarrollo económico, salud, territorio, sostenibilidad y soberanía tecnológica.
Añadió que esa instancia, además de financiar proyectos de investigación, debe fortalecer a las comunidades científicas y humanísticas; coordinar los centros públicos de investigación; impulsar la colaboración con los centros e instituciones de educación superior y la formación de capital humano de alto nivel; desarrollar infraestructura y plataformas tecnológicas; así como promover la innovación.
A decir de la coordinadora de Investigación en la Universidad de Guadalajara, Edith Xio Mara García García, esta institución atiende temas clave como seguridad alimentaria, cambio climático y transición a energías verdes; también destaca a nivel internacional por sus investigaciones médicas y clínicas de alto impacto social. Además, han trabajado para desarrollar proyectos inter y multidisciplinarios, a fin de resolver problemas, en conjunto con la formación de recursos humanos.
