México y T-MEC bajo la lupa de los Think Tanks estadounidenses

Salomon-Rosas-Ramirez

Por: Salomón Rosas

Marcelo Ebrard Casaubon, Secretario de Economía del gobierno de la República, nos informó hace unos días que vamos ya rumbo a la segunda y tercera ronda de negociaciones del T-MEC (la siguiente será en Washington, D. C., los días 16 y 17 de junio y en la semana del 20 de julio en la Ciudad de México) y eso, per se, es una buena noticia. El diálogo sigue y la negociación avanza en la ruta de consolidar acuerdos que permitan hacer de Norteamérica la región más sólida y competitiva del planeta. A estas alturas, conviene tener presente que en el análisis y estudio del instrumento comercial del T-MEC y sobre las condiciones históricas y coyunturales en las que se están llevando a cabo las reuniones de alto nivel entre nuestras naciones, los representantes de nuestra contraparte americana se nutren de las matrices de opinión y consensos que sobre el escenario político en América Latina y el Caribe desarrollan algunos centros de pensamiento especializados (mejor conocidos como Think Tanks) que juegan un papel fundamental para normar sus criterios y posturas para negociar. Esos Think Tanks hacen investigaciones y elaboran diagnósticos, pronósticos y diseño de políticas para lo cual promueven eventos, proyectos y publicaciones en los que participan académicos, políticos, expertos y líderes de opinión, tanto estadounidenses como latinoamericanos y caribeños.

Existen, por ejemplo, informes y hay registro de los constantes eventos realizados por los Think Tanks: Inter American Dialogue; Council on Foreign Relation; Center for Strategic and International Studies; Atlantic Council; Brookings Institution, y; Woodrow Wilson Center. Se trata de centros que, entre otras cosas, se proponen identificar cuáles son los principales temas concernientes a la realidad regional y su proyección internacional y que se enfocan en los temas e intereses de su país elaborando valoraciones y proponiendo recomendaciones maximizar la presencia y el dominio de Estados Unidos. Para hacerlo más claro ponemos como ejemplo el Atlantic Council (Consejo Atlántico) que es uno de estos centros de pensamiento (Think Tank) estadounidense especializado en relaciones internacionales, geopolítica y seguridad global. Fue fundado en 1961 y tiene su sede principal en Washington, D. C., cuya misión principal es “promover el liderazgo de Estados Unidos y la cooperación con sus aliados globales, especialmente mediante el fortalecimiento de la relación entre Norteamérica y Europa (atlantismo); dentro de sus campos de estudio administra 16 centros regionales y programas funcionales donde se analizan temas que van desde la seguridad internacional y la transición energética hasta la geoeconomía y el comercio global (como el T-MEC). Pero, lo más importante es que funciona como un foro donde líderes políticos, empresariales e intelectuales debaten y moldean políticas públicas y, aunque se define como una organización no partidista, tiene una enorme influencia en la Casa Blanca, el Congreso y la OTAN. Importante saber también que el Atlantic Council recibe fondos de una amplia variedad de fuentes, incluyendo gobiernos aliados, agencias internacionales, fundaciones filantrópicas y grandes corporaciones globales del sector tecnológico, financiero y energético.

Los temas en los que se han enfocado estos centros de Think Tanks podemos resumirlos de la siguiente manera: El Atlantic Council se ha centrado en temas de China-América Latina y el Caribe (ALC), TMEC-TLCAN, TPP, desinformación, fake news y medios digitales; Brookings Institution en relaciones China-ALC, TLCAN y, OEA; Center for Strategic International Studies en procesos electorales, salud, TLCAN-TMEC, relaciones China-ALC, corrupción, migración, Covid 19, relaciones Rusia-ALC, relaciones Irán ALC, Alianza del Pacífico, OEA, seguridad ciudadana en Centroamérica, mujer, BID y violencia; Council on Foreign Relations en TMEC, TLCAN, relación EE.UU.-México-Canadá, migración y corrupción;  Inter American Dialogue en temas de docencia y educación, energía, Estado de Derecho y valores democráticos, China-ALC, remesas, corrupción, impacto Covid 19, infancia, migración, violencia, seguridad ciudadana y reforma policial, y cambio climático y medio ambiente; finalmente, el Woodrow Wilson Center se ha enfocado en temas de migración, violencia, procesos electorales, corrupción, cambio climático, Covid 19, seguridad ciudadana, TLCAN-TMEC, relaciones China-ALC, mujer, desarrollo nuclear, Alianza del Pacífico y OEA.

En todos estos centros de estudio, el tratamiento de México y Centroamérica a menudo se relaciona con su cercanía geográfica y la condición de México como puente en los flujos migratorios centroamericanos determina que la violencia, el narcotráfico y la seguridad ciudadana aparezcan concatenados. Y ahora que hay muchos sorprendidos por la agenda que el gobierno de Donald Trump ha puesto sobre la mesa es oportuno destacar que, entre otros, el Center for Strategic International Studies aborda puntualmente las consecuencias de una salida de Estados Unidos del T-MEC e identifica nuevos enfoques hacia la región porque advierten que “hay la necesidad del apoyo estadounidense para  establecer un nuevo contrato social”, para lo cual se ha convocado a académicos, periodistas de investigación y excombatientes para indagar sobre modelos alternativos de gobernanza en la zona ya que, según dicen las investigadoras Claudia Marín Suárez y Lourdes María Regueiro Bello del Centro de Investigaciones de Política Internacional se “ha corroborado la existencia en esa área de espacios territoriales no gobernados por actores estatales”, es decir, gobernados por el crimen organizado y las bandas del narcotráfico lo cual atenta contra la seguridad nacional de Estados Unidos de América y la estabilidad de la región. México y T-MEC están bajo la lupa de los más importantes Think Tanks del mundo y las posturas de los negociadores estadounidenses y de su presidente Donald Trump tienen ese sustento. Tómese en cuenta.


Las opiniones expresadas en este artículo son exclusiva responsabilidad del autor y no reflejan necesariamente la postura editorial de Cadena Politica. El contenido ha sido publicado con fines informativos y en ejercicio de la libertad de expresión.