Milmillonarios ¿por qué son un problema para la democracia?

Antonio López

Por: Antonio López

Hace unos días, Oxfam, una ONG de cooperación internacional publicó su más reciente estudio sobre desigualdad, titulado “Contra el imperio de los más ricos. Defendiendo la democracia del poder de los milmillonarios”; los resultados del Informe son alarmantes para la población en general y representan una seria amenaza para la democracia, pero quiero destacar algunos datos para explicar por qué son un riesgo:

Dice el Informe que desde que Donald Trump ganó las elecciones en 2024, la fortuna conjunta de los milmillonarios ha crecido tres veces más rápido que en los últimos cinco años, mostrando que hay una relación directa entre el poder político y el poder económico. Bajo esta lógica, no es casual que en la investidura estuvieran juntos Mark Zuckerberg, dueño de meta; Jeff Bezos, dueño de Amazon; Elon Musk, dueño de Tesla; Sundar Pichai, CEO de Google y Shou Zi Chew, CEO de TikTok, todos milmillonarios, todos dentro del negocio de los datos personales y las redes sociales.

Las redes sociales de estos tecnofeudales, como los llamó el ex ministro de finanzas de Grecia, Yanis Varoufakis, se han visto involucradas en escándalos que atentan contra la democracia de manera directa. A Zuckerberg se le ha acusado de vender información para influir en el sentido del voto de las personas; los seguidores de Jair Bolsonaro se organizaron a través de TikTok para tratar de impedir la toma de protesta de Lula da Silva y el CEO de TikTok en Estados Unidos anunció que el término “sionista” puede ser catalogado como discurso de odio, privilegiando los intereses de quienes perpetran un genocidio en Gaza; por su parte, Elon Musk compró Twitter para convertirlo en “X”, desde ese momento, el algoritmo de esta red está privilegiando el alcance de las cuentas de derecha y derecha extrema, minimizando o borrando cuentas de izquierda o en favor de los derechos humanos, sobre todo de la población palestina.

Otro dato alarmante es que por primera vez en la historia los milmillonarios superaron los 3 mil en todo el mundo, pero ¿por qué esto es un problema? Porque el modelo neoliberal ataca los principales ejes de la democracia y las instituciones se postran al servicio de los más ricos dejando indefensos a los que menos tienen, como sostiene la politóloga norteamericana Wendy Brown, la democracia es un término en disputa, pero entre sus diferentes acepciones está una que rescata de Aristóteles y que tiene que ver con el gobierno de los pobres. Nada más alejado de la realidad, porque Oxfam señala en el informe que los milmillonarios tienen 4 mil veces más probabilidades de ocupar un cargo público que la gente corriente. No sólo es Trump, también Bukele en El Salvador, cuya familia son prominentes empresarios en ese país, y en México se está mostrando una simpatía por otro empresario, Ricardo Salinas Pliego.

En contraparte, el Informe señala que una de cada cuatro personas en el mundo pasa hambre. Es decir, uno de los pilares fundamentales de la democracia, que es la justicia, se ve atacado por la acumulación de la riqueza en unas cuantas manos, mientras algunos tienen que saltarse comidas o no alcanzan a comprar una canasta básica, las 12 fortunas más grandes del planeta acumulan lo mismo que 4 mil millones de personas, de hecho, las más de 3 mil fortunas podrían repartir a cada persona en el planeta 250 dólares y aún así serían 500 mil millones de dólares más ricos que el resto de la población.

Pero el peligro más importante para la democracia en el mundo es que para que los ricos puedan seguir acumulando riquezas es necesario un Estado que se los permita, por ello están creciendo los autoritarismos en el mundo. Desigualdad y autoritarismo no son fenómenos aislados, al contrario, como lo señala Agnes Callamard, Secretaria General de Amnistía Internacional, estos fenómenos están estrechamente vinculados, porque los gobiernos se ponen al servicio de los millonarios mientras reprimen las movilizaciones de la población que exige justicia y una mejor y mayor distribución de la riqueza. En México estamos a tiempo de una discusión seria que permita definir si queremos una democracia que aumente la justicia social o nos decantamos por un gobierno autoritario que privilegie los intereses de los empresarios.
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