México enfrenta estrés hídrico: 40 presas operan por debajo de la mitad de su capacidad
La falta de lluvias y la persistencia de la sequía durante el cierre de 2025 ya muestran efectos claros en el sistema hídrico nacional.
México inicia 2026 con señales de alerta en materia de agua. La Comisión Nacional del Agua reportó que 40 de las 210 principales presas del país se encuentran por debajo del 50% de su capacidad, como resultado del déficit de precipitaciones registrado en los últimos meses y de la prolongación de condiciones de sequía en amplias regiones del territorio nacional.
Durante su informe quincenal presentado este martes, la dependencia federal detalló que estas presas representan el 11% del almacenamiento total del país y que, en comparación con el reporte anterior, dos embalses más se sumaron a esta condición en las últimas tres semanas, principalmente en el centro y norte de México.
De acuerdo con Conagua, el conjunto de presas nacionales presenta actualmente un déficit promedio de 14% en almacenamiento, una situación que refleja el impacto acumulado de la escasez de lluvias hacia el final de 2025 y el inicio de la temporada invernal.
Las presas con niveles más bajos se concentran en entidades del norte, noreste y noroeste del país, zonas donde la sequía ha sido persistente. Entre los embalses más relevantes en esta condición se encuentran las presas internacionales La Amistad, en Coahuila, y Falcón, en Tamaulipas, ambas consideradas estratégicas por su papel en el suministro de agua y su importancia en los acuerdos binacionales con Estados Unidos.
El informe se apoyó en mapas y datos técnicos del Servicio Meteorológico Nacional, los cuales muestran una clara coincidencia entre la localización de las presas con bajo almacenamiento y las regiones que presentan sequía moderada, severa o extrema.
Como parte del análisis, Conagua presentó el Monitor de Sequía de México con corte al 15 de diciembre de 2025, donde se observa que gran parte del norte y noreste del país continúa bajo algún grado de sequía, mientras que en zonas del centro se registran afectaciones puntuales que también han influido en la reducción de los niveles de agua.
Durante la presentación, Alejandro Alejandre, representante de Conagua, explicó que el monitoreo de presas es permanente y que los datos se actualizan de forma quincenal para evaluar riesgos y anticipar posibles escenarios de estrés hídrico en distintas regiones del país.
Las autoridades señalaron que la evolución de los niveles de almacenamiento dependerá del comportamiento climático durante los primeros meses de 2026, así como de la intensidad de los frentes fríos y del inicio de la próxima temporada de lluvias.
