ONU aprueba fuerza antipandillas en Haití impulsada por EE.UU.

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Consejo de Seguridad define nuevo rumbo en el país caribeño

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobó este martes la creación de la Fuerza de Eliminación de Pandillas (GSF) en Haití. Esta decisión reemplaza a la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS), hasta ahora liderada por Kenia. La resolución recibió 12 votos a favor y 3 abstenciones de China, Rusia y Pakistán.

Estados Unidos y Panamá presentaron la propuesta que entró en vigor de inmediato. Desde Pekín y Moscú surgieron críticas. China señaló que el fracaso de la MSS respondió al incumplimiento de compromisos iniciales por parte de un “importante país”, en alusión a Washington. Rusia, por su parte, advirtió que el Consejo se involucraba en una “aventura peligrosa y mal planificada”.

La resolución, no obstante, refleja el consenso mayoritario de la comunidad internacional sobre la urgencia de actuar frente a la violencia que domina gran parte de Haití, especialmente en su capital.

Miles de efectivos en terreno

La GSF contará con hasta 5.500 agentes policiales y militares, además de 50 civiles. Su mandato inicial será de 12 meses. En contraste, la MSS había proyectado 2.500 integrantes, pero solo reunió 970 efectivos, de los cuales 700 eran keniatas.

El nuevo plan prevé mantener la presencia de fuerzas de Kenia junto con refuerzos de países centroamericanos y caribeños. Sin embargo, el financiamiento sigue siendo una incógnita. La resolución indica que los costos dependerán de contribuciones voluntarias.

La experiencia de la MSS expone el desafío: se habían presupuestado 600 millones de dólares para el primer año, pero apenas se recaudaron 115 millones. Sin recursos garantizados, la operación podría enfrentar las mismas limitaciones que su antecesora.

Retos frente al control de las bandas

La resolución introduce como novedad la participación militar, lo que genera inquietud entre organizaciones humanitarias. Estas señalan que los soldados carecen de preparación específica para enfrentar a bandas criminales, que se han arraigado en barrios mediante líderes locales.

Hoy, las pandillas ejercen control sobre el 90 % de Puerto Príncipe, con un total estimado de 5.500 integrantes, de los cuales la mitad son menores de edad. Este panorama, calificado como una “dramática expansión” en el texto aprobado, demanda mayor logística, recursos y equipamiento.

En medio de las críticas y dudas financieras, la comunidad internacional apuesta nuevamente por una misión en Haití. La GSF se plantea como una respuesta inmediata al deterioro de la seguridad, aunque persisten interrogantes sobre su alcance real y su sostenibilidad en el tiempo.