Tratado de Alta Mar entra en vigor en 2026

México ha dado un paso histórico en la defensa de los océanos al ratificar el Tratado de Alta Mar, también conocido como el Acuerdo BBNJ (Biodiversity Beyond National Jurisdiction). Este acuerdo internacional, que entrará en vigor el 17 de enero de 2026, representa un avance crucial en la protección de la biodiversidad marina en aguas internacionales, que constituyen aproximadamente dos tercios de los océanos del planeta.
Un acuerdo global para la conservación marina
El Tratado de Alta Mar fue adoptado en junio de 2023, tras casi dos décadas de negociaciones en el marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. Su objetivo principal es establecer un marco legal vinculante para la conservación y el uso sostenible de la diversidad biológica marina en áreas fuera de la jurisdicción nacional.
El acuerdo permite la creación de Áreas Marinas Protegidas (AMP) en alta mar, la realización de evaluaciones de impacto ambiental para actividades humanas y el acceso equitativo a los beneficios derivados de los recursos genéticos marinos.
México y su compromiso con la sostenibilidad oceánica
México, junto con otros cinco países, ratificó el tratado entre el 16 y el 22 de septiembre de 2025, alcanzando el mínimo de 60 ratificaciones necesarias para activar su entrada en vigor.
La directora del Programa de Océanos de la Asociación Latinoamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA), María José González Bernat, destacó la importancia de este tratado para la región:
“Latinoamérica alberga una de las mayores reservas de biodiversidad marina del planeta y sus sociedades dependen del océano para la seguridad alimentaria, la economía costera y la resiliencia climática.”
Áreas Marinas Protegidas propuestas
El tratado contempla la creación y manejo adecuado de Áreas Marinas Protegidas en alta mar para conservar y rescatar la rica biodiversidad oceánica. Entre las áreas propuestas se encuentran:
Cordilleras submarinas de Salas y Gómez y Nazca (Chile)
Elevación submarina de Lord Howe
Mar de Tasmania meridional
Mar de los Sargazos
Domo térmico del océano Pacífico oriental (Centroamérica)
Evaluaciones de impacto ambiental y transferencia de tecnología
Una de las innovaciones clave del tratado es la obligación de realizar evaluaciones de impacto ambiental para todas las actividades nuevas en alta mar. Estas evaluaciones deben considerar los impactos acumulativos de múltiples actividades en un solo ecosistema, garantizando una gestión sostenible de los recursos marinos.
Además, el tratado promueve la transferencia de capacidades y tecnologías hacia los países en desarrollo, asegurando una participación equitativa en la conservación marina global.
Próximos pasos y desafíos
La primera Conferencia de las Partes del tratado está prevista para 2026, donde se definirán las reglas de aplicación y se establecerán mecanismos de gobernanza para su implementación efectiva.
Organizaciones como WWF y Oceana celebran este logro como un paso esencial para proteger el 30% del océano para 2030, subrayando la necesidad de implementar el tratado rápidamente ante amenazas como la minería en aguas profundas.
