Activistas frenan caza de osos negros en Florida

Organizaciones cuestionan el programa estatal de cacería
Un grupo de activistas ambientales presentó una demanda contra la Comisión de Conservación de Vida Silvestre y Pesca de Florida (FWC) por la decisión de reabrir la caza de osos negros a partir de diciembre. Esta medida, anunciada la semana pasada, marca la primera autorización en una década y permitirá a los cazadores solicitar permisos para abatir hasta 187 ejemplares.
La demanda se presentó en una corte del condado de León, al norte del estado. Los grupos opositores argumentaron que el Plan de Manejo del Oso Negro no tiene sustento en estudios científicos recientes. Además, aseguraron que la decisión provocará un daño irreparable a la especie, cuya población se estima en 4.000 animales en todo Florida.
Los activistas recordaron que en 2015 el regreso de la caza, tras más de 20 años de prohibición, derivó en una situación caótica. En solo dos días, los cazadores mataron a 304 osos, lo que obligó a las autoridades a suspender de manera abrupta la temporada.
Argumentos a favor y en contra
La FWC justificó su decisión al señalar un incremento de encuentros entre osos y humanos, algunos con consecuencias fatales. Como ejemplo, mencionó el ataque ocurrido en mayo pasado, cuando un oso negro mató a un hombre de 89 años en el condado de Collier, al suroeste del estado. Según la comisión, la medida busca equilibrar la convivencia y controlar la población para reducir riesgos en comunidades rurales y suburbanas.
Sin embargo, las organizaciones ambientales insistieron en que la falta de un censo actualizado impide establecer la necesidad de una medida tan drástica. Señalaron que los datos oficiales se basan en estimaciones antiguas y que no reflejan con precisión el estado actual de la especie.
Los opositores recordaron que el oso negro de Florida permaneció en la lista de especies amenazadas hasta 2012, por lo que consideran que la recuperación todavía es frágil. Además, alertaron que autorizar la muerte de casi 200 ejemplares compromete los avances logrados en la última década.
Debate en el futuro inmediato por los animales
El proceso legal podría retrasar la apertura de la temporada de caza prevista para diciembre. Los demandantes esperan que la corte analice los argumentos y revoque la decisión estatal antes de que se entreguen los permisos.
Mientras tanto, el tema divide a la opinión pública. Para los defensores de la medida, la caza regulada representa una herramienta para prevenir incidentes y controlar una población creciente. Para los críticos, la decisión responde a presiones de grupos de cazadores y no a un análisis científico serio.
El resultado de esta disputa legal definirá si Florida retoma de forma permanente una práctica suspendida durante años o si mantiene la protección estricta para el oso negro, una especie considerada emblemática en la región.
