Sheinbaum: “No hay certeza de que el marino hallado muerto estuviera involucrado en la red de corrupción”

La presidenta Sheinbaum pidió cautela tras la muerte de un marino vinculado a una red de contrabando
Autoridades investigan entorno del capitán Pérez Ramírez tras su muerte en Altamira
Ciudad de México, 9 de septiembre de 2025. — La presidenta Claudia Sheinbaum negó este martes que existan pruebas firmes que vinculen al capitán de navío Abraham Jeremías Pérez Ramírez con la red de corrupción y contrabando de combustible detectada en puertos del Golfo. El marino apareció sin vida el lunes en instalaciones de la Unidad de Protección Portuaria de Altamira, Tamaulipas.
“No hay certeza de que el marino estuviera involucrado en este proceso. Lamentamos mucho su muerte. Nuestro apoyo y solidaridad para su familia”, declaró la mandataria durante su conferencia matutina en Palacio Nacional.
Un testigo protegido de la Fiscalía General de la República (FGR) había señalado a Pérez Ramírez como receptor de un presunto soborno de 100,000 pesos a cambio de permitir el paso de cargamentos ilegales. Su testimonio forma parte del caso que involucra al vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna, acusado de encabezar una red criminal vinculada al contrabando de combustible y con nexos familiares con el exsecretario de Marina, Rafael Ojeda Durán.
Marina bajo presión, pero con respaldo del gobierno
Pese a las detenciones de seis marinos, cinco exfuncionarios aduanales y tres empresarios, el gobierno federal ha cerrado filas en defensa de la Secretaría de Marina (Semar). El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, reiteró su apoyo a la institución:
“Reconocemos el trabajo comprometido de los hombres y mujeres de la Secretaría de Marina. El actuar de unos cuantos no representa al conjunto de la institución.”
Funcionarios del gabinete han repetido esta postura, al insistir en que las investigaciones deben centrarse en las personas y no en dañar la credibilidad institucional. En contraste, sectores opositores han criticado la estrategia de militarizar las aduanas, impulsada en el sexenio pasado bajo el argumento de que los militares eran incorruptibles.
FGR se deslinda de investigación directa
El fiscal general, Alejandro Gertz Manero, descartó que la muerte de Pérez Ramírez esté ligada a una investigación federal activa.
“Ese es un hecho de orden personal. Esa persona no estaba vinculada con ninguno de los casos que estamos llevando”, aseguró.
Sin embargo, informes periodísticos contradicen su versión. Documentos internos de la FGR incluyen el nombre del capitán en una presunta red de sobornos operada en el puerto de Tampico, donde el propio Pérez Ramírez tenía mando operativo.
Una red con antecedentes mortales
La muerte del marino representa el tercer deceso vinculado con esta estructura criminal. En noviembre de 2024, un contralmirante y una funcionaria de la FGR fueron asesinados en Colima. Investigaciones revelaron que ambos habían denunciado a los hermanos Farías Laguna como operadores del esquema que colocaba a mandos corruptos en puntos estratégicos de las aduanas marítimas.
Estas muertes ocurrieron en el contexto de una estructura que, según la FGR, permitió la entrada de más de 30 embarcaciones cargadas con combustible ilegal entre 2024 y 2025, con apoyo de personal naval y aduanal.
Debate en puerta sobre la militarización de aduanas
El caso revive el debate sobre la estrategia de militarizar funciones civiles como el control aduanero. La apuesta por las Fuerzas Armadas como muro contra la corrupción ahora enfrenta una serie de escándalos que involucran directamente a altos mandos navales.
Aunque un testigo —exdirector de aduanas de Tampico— aseguró haber entregado personalmente sobornos a Pérez Ramírez, el gobierno ha optado por mantener una postura prudente y no emitir juicios anticipados.
La investigación sigue en curso. Mientras tanto, el gobierno busca evitar que este caso erosione la confianza en una de las instituciones más influyentes del aparato de seguridad nacional.
