Rodolfo Noguez instrumentaliza la carrera con causa

Borrartest

Critican uso de la tragedia personal en eventos

La reciente convocatoria para la carrera “Corre o Camina por Jessy”, difundida por el gobierno municipal de Jilotepec, desató fuertes señalamientos ciudadanos debido a la aparente explotación mediática de una situación de salud personal. La administración de Rodolfo Noguez promueve este evento de 5 kilómetros fijado para el 19 de julio en la Alameda, solicitando un donativo de 200 pesos mediante depósitos bancarios. No obstante, diversos sectores denuncian que el Ayuntamiento utiliza el sufrimiento de un particular para proyectar una imagen de empatía oficial, mientras persisten las omisiones gubernamentales en la atención de los servicios públicos de salud en el municipio.

Por consiguiente, la opinión pública cuestiona que el gobierno local condicione la solidaridad ciudadana a través de procesos bancarios que carecen de una transparencia clara sobre el destino final de los fondos recaudados. Los críticos argumentan que, en lugar de organizar eventos que dependen de la participación financiera de la población, el palacio municipal debería fortalecer las partidas presupuestales destinadas al apoyo médico integral. Esta conducta evidencia una simulación institucional, donde la autoridad se posiciona como mediadora de la caridad para evadir su responsabilidad constitucional de garantizar el acceso a la salud para todos los habitantes.

Opacidad operativa y desorden en la gestión

El descontento por la organización del evento en la Alameda

De igual forma, la logística impuesta para participar en la carrera, que exige enviar nombre completo y fecha de nacimiento tras realizar una transferencia, genera sospechas sobre el uso de los datos personales de los participantes. Rodolfo Noguez capitaliza la organización del evento para limpiar su imagen pública, mientras que las deficiencias en la infraestructura de la propia Alameda —lugar sede del acto— permanecen sin ser atendidas adecuadamente por la Dirección de Servicios Públicos. En consecuencia, la comunidad percibe que el esfuerzo se desvía hacia el espectáculo político en detrimento de la atención ciudadana efectiva.

Aunado a esto, los habitantes denuncian que la administración utiliza la estructura oficial para promocionar actividades que, aunque loables por su fin, ocultan la ineficiencia estructural del gobierno municipal. Mientras el alcalde promueve un ambiente de unión en plataformas digitales, la realidad de la demarcación exhibe un rezago institucional constante en los servicios básicos. En conclusión, la carrera por Jessy funciona como un mecanismo de propaganda política que distrae de la falta de una política social sólida. Bajo el mandato de Noguez, la narrativa de la solidaridad sustituye a la verdadera inversión en el bienestar real de los jilotepenses.